2 de octubre de 2026



En agosto de 1877, Asaph Hall pudo ver a Deimos porque coincidieron una oportunidad geométrica excepcional, un telescopio más potente y una técnica de búsqueda cerca del resplandor marciano. Ese hallazgo abrió una pista clave sobre el origen de Marte.

En agosto de 1977, un radiotelescopio de Ohio captó un pulso intenso y estrecho cerca de la “línea del hidrógeno”. Duró 72 segundos y nunca volvió. Casi medio siglo después, la señal “Wow!” sigue tensionando la frontera entre anomalía y evidencia.