8 de octubre de 2026

La Asociación de Importadores y Comerciantes Frutihortícolas (Asicofru) advierte sobre una grave escasez e incremento de precios en productos de la canasta básica. Denuncian presuntas irregularidades y demoras burocráticas en las acreditaciones del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), lo que golpea directamente el bolsillo de los consumidores.


Nuestro país consolidó avances significativos en apertura de mercados, diversificación exportadora, inversiones industriales y desarrollo tecnológico, fortaleciendo su posicionamiento como proveedor confiable de alimentos, genética y productos agroindustriales a nivel global en el 2025, según destaca un informe de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Agricultores de este municipio crearon por primera vez la Asociación de Productores Frutihortícolas de Guayaybí con el propósito de mejorar la situación económica de la gente que trabaja en el rubro, mediante el trabajo coordinado con las respectivas instituciones. Con esto, además, buscan la manera de adecuarse a las reglamentaciones requeridas por los organismos correspondientes, especialmente en el tema del pago de los impuestos.

El jefe Anticontrabando de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios, Hermes Balbuena, señaló que a pesar de los trabajos y controles que realizan en puntos estratégicos, tienen limitaciones que hacen que sea muy difícil frenar por completo el contrabando de productos frutihortícolas.

SAN ESTANISLAO. Un productor de frutihortícolas, de Calle 8.000 Defensores del Chaco de esta ciudad, Nelson Riquelme, inició la cosecha de papa de la temporada, cultivada en aproximadamente media hectárea. Obtuvo un promedio de producción de 9.000 kilos, de acuerdo con la evaluación realizada por los técnicos que acompañan el cuidado del cultivo.
El contrabando sigue gozando de muy buena salud en nuestro país y va matando, a un ritmo acelerado, la producción local, especialmente del campo, como el tomate, locote y cebolla. El Gobierno, con el presidente de la República, Santiago Peña, a la cabeza, no mueve un dedo para combatir este flagelo.