10 de julio de 2026

Un importante lote de armamentos fue decomisado por agentes de la Policía Rodoviaria Federal de Brasil en la tarde del sábado, en la frontera con Paraguay. Según las autoridades del vecino país, se trata de la mayor incautación de armas registrada en los últimos años.

El descarado robo de 42 fusiles de guerra, detectado en el cuartel del Departamento de Armas y Municiones de la Policía, en Capiatá, no puede ser castigado con simples traslados o destituciones. Los responsables merecen la cárcel. Ahora, esas armas vendidas en el mercado negro podrían ser usadas contra cualquiera de nosotros.

En uno de los mayores hechos de corrupción conocidos en la Policía Nacional, 42 fusiles de guerra FAL calibre 7.62 fueron robados de su departamento de Armas y Municiones, ubicado en Capiatá. Las poderosas armas, capaces de derribar aeronaves, fueron cambiadas por juguetes.