27 de julio de 2026

La INC adjudicó la compra de 30.000 toneladas de pet coke a un único oferente por US$ 13,44 millones, a un precio de US$ 448 por tonelada, superior al de las últimas adquisiciones. La estatal atribuyó el incremento a factores internacionales.


El Senado aprobó el jueves último un presupuesto que aumenta en 13,3% los recursos destinados a las empresas públicas ANDE, Petropar e INC, pese a que arrastran pérdidas millonarias. La decisión reavivó los cuestionamientos por la ineficiencia y el déficit que afectan a estas y a otras estatales que operan como sociedades anónimas —como Copaco, Capasa y Fepasa— y que no se rigen por la Ley de Presupuesto. Los senadores acusaron al presidente Santiago Peña de no tomar medidas frente a la crítica situación de estas compañías.

El presidente Santiago Peña destacó el “posicionamiento” de las marcas de cañas de la estatal Capasa en su informe de gestión, así como la “labor” de la INC en la provisión continua de cemento. Sin embargo, evitó mencionar las millonarias pérdidas que ambas empresas públicas siguen arrastrando.
Es increíble que en un país con tantas necesidades se tenga que seguir sosteniendo a varias empresas públicas deudoras crónicas, que históricamente han nadado en la corrupción, plagadas de personal supernumerario, insumiendo millonarios recursos que bien pueden destinarse a áreas prioritarias como salud, educación, caminos de todo tiempo, entre otras. No existe una explicación razonable para esta lamentable situación. El año pasado, cuatro de las nueve hoy existentes –Copaco, Petropar, INC y Capasa– habían acumulado resultados negativos por valor de 1,3 billones de guaraníes (167 millones de dólares), generados a lo largo de varias administraciones. En suma, las empresas públicas crónicamente deficitarias son verdaderos lastres, que deben ser arrojados por la borda cuanto antes, mediante la privatización o el cierre liso y llano. Son un peso muerto sobre las espaldas de Juan Pueblo.

Cuatro de las principales empresas públicas del país —Copaco, Petropar, INC y Capasa— cerraron el 2024 con resultados negativos acumulados por más de US$ 167 millones. Las pérdidas, arrastradas desde varias administraciones, reflejan una gestión deficitaria sostenida, marcada por deudas crecientes, ingresos insuficientes y compras cuestionadas en estas compañías “de todos los paraguayos”.

Mientras trabajadores denuncian fallas técnicas y millonarias pérdidas, la INC intenta silenciar las críticas internas con una circular que advierte sanciones por divulgar información. La estatal arrastra una deuda millonaria y atraviesa una profunda crisis operativa, pero su titular no da explicaciones.