El acuerdo da por terminada la acusación de que, en el marco de su programa Solution Parner, la firma efectuó "pagos indebidos" a empresas que tenían una relación contractual o de otro tipo con el Gobierno, lo que le permitía influir en las compras federales de su "software".
Entre enero de 2011 y diciembre de 2020, según el comunicado del Departamento de Justicia, Adobe supuestamente pagó a esas empresas un porcentaje del precio de compra del "software", que Estados Unidos califica de sobornos.
Como consecuencia, Adobe provocó que se presentaran a las agencias federales reclamaciones de pago falsas.
"Un mercado justo depende en gran medida de la igualdad de condiciones. Cuando una empresa, proveedor o propietario de un negocio inclina la balanza a su favor, socava el sistema. Cuando se trata de dólares del gobierno, son los contribuyentes quienes finalmente soportan la carga", criticó el fiscal federal Matthew Graves del Distrito de Columbia.