Según los datos difundidos por Michalska, mientras que en todo el año pasado hubo unos 16.000 intentos de cruzar la frontera desde Bielorrusia, en lo que va de 2023 ya se han superado los 13.000 casos, y desde enero se ha arrestado a más de 400 personas que habían logrado pasar a Polonia, un número superior al de todo 2022.
"Cientos de migrantes han estado intentando cruzar la frontera prácticamente todos los días (...) son personas jóvenes, y en todos los casos se trata de ciudadanos de países principalmente africanos y asiáticos", explicó la portavoz.
La teniente Michalska vaticinó que, según la información obtenida por sus agentes y la recibida de las autoridades lituanas, "habrá intentos de desestabilizar la frontera en julio, coincidiendo con la cumbre de la OTAN", en referencia al encuentro de líderes de la alianza que tendrá lugar en Vilna los días 11 y 12 de ese mes.
Asimismo, explicó la portavoz, Minsk podría aprovechar la celebración de un festival internacional de cultura eslava previsto para esas fechas en la ciudad bielorrusa de Vitebsk (norte) y al que asistirán miles de personas sin que se les exija visado.
Por otra parte, la Guardia Fronteriza advirtió este jueves en sus mensajes de redes sociales que el hostigamiento contra las patrullas polacas "va en aumento, así como la agresividad" y que desde comienzos de año han resultado dañados 13 vehículos al ser alcanzados por piedras, ladrillos y ramas de árbol lanzadas desde el lado bielorruso.
Hace poco concluyó la construcción de un muro fronterizo de 5,5 metros de altura y dotado de medidas de vigilancia electrónica, que transcurre a lo largo de 186 kilómetros y custodiado por 2.500 efectivos.
Polonia acusa a Bielorrusia de promover una "guerra híbrida" en sus fronteras para "desestabilizar a la Unión Europea" con la llegada masiva de migrantes y solicitantes de asilo.