China prohíbe a la estadounidense Meta comprar la plataforma de IA Manus

Shanghái (China), 27 abr (EFE).- Las autoridades chinas anunciaron hoy un veto al acuerdo por el cual el gigante tecnológico estadounidense Meta adquirió la plataforma china de inteligencia artificial (IA) Manus por 2.000 millones de dólares.

En un escueto comunicado publicado en su página web, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforman (CNDR, principal órgano de planificación económica del país asiático) indica que ha "prohibido la inversión extranjera" en Manus y que "ha reclamado a las partes involucradas" que cancelen la operación.

El acuerdo, anunciado a finales de diciembre, había supuesto un caso poco habitual en el que una firma estadounidense adquiría una tecnológica china pese a la guerra comercial que libran ambas potencias desde 2018.

La decisión fue divulgada hoy por el departamento encargado de investigar la seguridad de las inversiones extranjeras, el cual se limitó a indicar que se tomó "con arreglo a las leyes y normativas" del país, sin ofrecer más detalles.

A principios de enero, Pekín había anunciado que "evaluaría e investigaría" el encaje de la operación en el marco legal que rige los controles a la venta al extranjero de tecnología y de la inversión exterior.

"Las empresas que lleven a cabo inversiones en el exterior, exporten tecnología, transfieran datos o acuerden fusiones y adquisiciones transfronterizas deben cumplir con las leyes chinas y seguir los procedimientos legales", indicó entonces el portavoz del Ministerio de Comercio, He Yadong.

Las pesquisas chinas contra Manus vinieron a cuenta de la mudanza de la empresa a Singapur y la posterior venta de la plataforma al grupo tecnológico estadounidense, propietario de Facebook, Instagram o WhatsApp, todos ellos prohibidos en territorio chino.

China empleó investigaciones similares para frustrar la venta forzada de TikTok durante el primer mandato de Donald Trump en Estados Unidos (2017-2021).

Según los expertos, la salida de Manus de China se produjo a raíz de las restricciones estadounidenses a la inversión en tecnológicas del país asiático, en un intento de alejarse de las redes de los reguladores de ambos países, enzarzados en un toma y daca de limitaciones y represalias desde el inicio de la guerra comercial.

De hecho, ese cambio de sede se llevó a cabo tras una ronda de financiación liderada por la estadounidense Benchmark.

En los últimos años, varias empresas chinas en busca de expansión global -por ejemplo, Shein- han apostado por llevarse su sede a Singapur para tratar de reducir los riesgos geopolíticos de seguir operando desde el gigante asiático, algo que también ha atraído el escrutinio de Pekín, que teme que se convierta precisamente en una forma de escapar de la supervisión de sus organismos reguladores.

Tras la explosión de DeepSeek, Manus fue una de las plataformas chinas del sector que más atención atrajeron tras lanzar en marzo del año pasado una versión preliminar -accesible solo por invitación- de su asistente, presentado como un agente de IA de uso general, capaz de acometer tareas con menos órdenes que otros 'chatbots'.

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