Las detenciones se efectuaron los pasados 11 y 13 de agosto por parte de agentes del Centro Policial de Lucha Antiterrorista de la Oficina de Investigaciones Criminales de Sajonia.
Los dos hombres, de 33 y 37 años, son sospechosos de un delito de integración en una organización terrorista en el extranjero.
La fiscalía parte de que estuvieron activos como combatientes entre 2016 y 2017 en diversas unidades del grupo yihadista y de que fueron retribuidos mensualmente por los servicios prestados.
En el momento de la detención, también fueron registradas sus viviendas y allí fueron incautados teléfonos móviles y un portátil, así como documentos de identificación personal.