El RD-171MV emplea combustible líquido y tiene un empuje de más de 800 toneladas a nivel del mar, lo que lo convierte en el propulsor de cohetes más potente del mundo, según sus diseñadores.
Los trabajos para la creación del propulsor comenzaron en 2017 y ya en diciembre de 2019 fue sometido a las primeras pruebas.
"A día de hoy el RD-171MV ha sido sometido a más de veinte pruebas de funcionamiento", señaló Roscosmos, que precisó que el motor aún debe pasar una serie de verificaciones antes de que comience su fabricación en serie.
El cohete Soyuz-5, también llamado "Irtysh", es un portador semipesado de dos etapas desarrollado por la corporación rusa Energuía y cuyo primer lanzamiento está programado para el próximo año.