La NASA y Blue Origin dan el primer paso hacia una base lunar habitable

Maquetas a escala de vehículos de exploración lunar, incluidos (de izq. a der.) el módulo de aterrizaje lunar Blue Origin Mark 1, el rover lunar tripulado de Astrolab, el rover Pegasus de Lunar Outpost y el Firefly Elytra Dark, se exhiben durante una conferencia de prensa sobre sus planes para establecer una presencia permanente en la superficie lunar en la sede de la NASA en Washington, DC, el 26 de mayo de 2026.212444+0000 CHIP SOMODEVILLA

MIAMI. La NASA anunció el lanzamiento del alunizador Blue Origin Mark One Endurance entre septiembre y noviembre de 2026, marcando el inicio de Moon Base One, la primera base lunar privada, en el cráter Shackleton, en el polo Sur lunar.

La NASA prevé enviar a la Luna, entre septiembre y noviembre, un alunizador no tripulado de Blue Origin para comenzar a asentar los cimientos de la futura base lunar, y le seguirán dos misiones similares programadas para antes de que finalice 2026, informó este martes la agencia espacial.

La nave elegida para la primera misión es el módulo de aterrizaje Blue Origin Mark One Endurance, diseñado por la empresa espacial de Jeff Bezos, el fundador de Amazon, según explicó en una rueda de prensa en Washington el administrador de la NASA, Jared Isaacman.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman (izq.), habla durante una conferencia de prensa sobre los planes para establecer una presencia permanente en la superficie lunar junto con la administradora asociada interina de la Dirección de Desarrollo de Sistemas de Exploración, Lori Glaze (centro), y el director ejecutivo del Programa Base Lunar, Carlos García-Galán, en la sede de la NASA en Washington, DC, el 26 de mayo de 2026.

Denominada ‘Moon Base One’, será la primera misión de un aterrizador lunar financiada de forma privada en la historia y se dirigirá a la cresta del cráter de Shackleton, en el polo Sur de la Luna.

Objetivo de la misión a la Luna

“Además de transportar dos cargas científicas de la NASA, el objetivo de la misión es demostrar capacidades críticas que reduzcan el riesgo para las misiones del Sistema de Aterrizaje Humano”, explicó Isaacman.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, llega a una conferencia de prensa sobre los planes para establecer una presencia permanente en la superficie lunar en la sede de la NASA en Washington, DC, el 26 de mayo de 2026.

El segundo lanzamiento, programado para finales de 2026, enviará al satélite terrestre un aterrizador diseñado por la empresa estadounidense Astrobotic Technology, y transportará más de 500 kilogramos de carga, incluido un róver, a la superficie lunar.

Mientras que el tercer aterrizador correrá a cargo de Intuitive Machines e investigará los orígenes de las anomalías magnéticas de la Luna.

Los tres lanzamientos no tripulados se enmarcan en la fase inicial de la construcción de la base lunar, que prevé el traslado de más de 4 toneladas de material de carga a la Luna repartidos en 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029.

(De izq. a der.) El administrador de la NASA, Jared Isaacman, y la administradora asociada interina de la Dirección de Desarrollo de Sistemas de Exploración, Lori Glaze, observan mientras la pantalla muestra el rover Pegasus de Lunar Outpost durante una conferencia de prensa en la sede de la NASA en Washington, DC, el 26 de mayo de 2026, en la que se presentan los planes de la base lunar “Moon Base” de la NASA y los avances hacia una presencia humana sostenida en la Luna.

La NASA anunció el pasado marzo un ambicioso plan para construir una base en el polo Sur de la Luna en los próximos años, una zona con regiones en sombra permanente que permiten la presencia de hielo, lo que facilitará la estancia permanente de astronautas en su superficie.

“Visualizamos la base lunar como una extensión de cientos de millas cuadradas, dotada de diversos recursos que, en conjunto, contribuyen al objetivo de establecer una presencia lunar permanente”, dijo el científico español Carlos García Galán, responsable del programa Moon Base.

La segunda etapa de su construcción abarca entre 2029 y 2032 y prevé 27 lanzamientos y 24 alunizajes, además del traslado de 60 toneladas de material, que permitan establecer la infraestructura inicial de la base, con misiones tripuladas semestrales.

La tercera será la definitiva, con 29 despegues y 28 alunizajes con capacidad para transportar 150 toneladas, y la presencia continua de humanos en la Luna.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, habla durante una conferencia de prensa en la sede de la NASA en Washington, DC, el 26 de mayo de 2026, para detallar los planes de la base lunar “Moon Base” de la NASA y los avances hacia una presencia humana sostenida en la Luna. También aparecen en la imagen, de izq. a der., Lori Glaze, administradora asociada interina de la Dirección de Desarrollo de Sistemas de Exploración, y Carlos García-Galán, director ejecutivo del programa Moon Base.

“Vamos a tener constelaciones de satélites que permitirán la comunicación, la navegación, el apuntamiento y la observación. Vamos a tener róvers y vehículos lunares, y también vamos a tener drones”, agregó el científico español.

Desafíos en la base lunar

El clima extremo será uno de los principales desafíos que afrontarán los habitantes de la base, ya que el satélite puede alcanzar temperaturas de hasta 120 centígrados durante el día -que se prolonga por dos semanas terrestres- y descender por debajo de los -120 grados centígrados durante la noche, de igual duración.

La generación de electricidad es otra de las complicaciones, aunque García Galán precisó que prevén emplear la energía solar y nuclear para ello.

“Prevemos una capacidad de generación de energía de entre 2 y 15 kilovatios, pudiendo alcanzar hasta los 20 kilovatios en el caso de utilizar un sistema nuclear, junto con una capacidad de almacenamiento de cientos de kilovatios/hora”, explicó.

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