¿Quién puede donar sangre?
Para donar, es necesario cumplir con ciertos criterios que protegen tanto al donante como al receptor:
- Edad y peso: tenés que tener entre 18 y 65 años (en algunos casos, se permite desde los 16 con autorización) y pesar más de 50 kilos.
- Estado de salud: si estás resfriado, tenés fiebre, infecciones o enfermedades crónicas no controladas, no podés donar ese día.
- Intervalos previos: los hombres pueden donar cada 8 semanas; las mujeres, cada 12 semanas. Esto se debe a la diferencia en la recuperación de hierro.
- Viajes recientes: si viajaste a zonas con malaria, zika u otras enfermedades endémicas, deberás esperar un tiempo antes de donar.
- Factores de riesgo: el historial médico y conductas como el uso de drogas inyectables o ciertas prácticas sexuales también se evalúan para proteger la seguridad transfusional.
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¿Cada cuánto se puede donar?
Depende del tipo de donación:
- Sangre entera: cada 2 meses en hombres y cada 3 en mujeres.
- Plaquetas: cada 7 días, hasta 24 veces al año.
- Plasma: cada 28 días, hasta 13 veces al año.
¿Qué pasa después de donar sangre?
Una vez extraída, la sangre se analiza para detectar infecciones como VIH y hepatitis B y C. Si es apta, se separa en:
- Glóbulos rojos: esenciales en cirugías o anemias severas.
- Plaquetas: se usan en tratamientos oncológicos o trastornos hemorrágicos.
- Plasma: útil en quemaduras, hemofilia o enfermedades hepáticas.
Cada componente se almacena de forma específica y se distribuye a hospitales según la necesidad médica.
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Después de donar, te recomendamos:
- Descansar al menos 10 minutos.
- Tomar agua o jugo.
- Comer algo liviano.
- Evitar actividad física intensa ese día.
Donar sangre no solo ayuda a otros: también permite hacer un chequeo básico de salud. Participar es una forma concreta de cuidado colectivo.