Doña Angélica Russi celebra 102 años rodeada de cinco generaciones de su familia en Caazapá

Doña Angélica Russi, rodeada de su familia y amigos, celebra sus 102 años en San Agustín, Caazapá.
Doña Angélica Russi, rodeada de su familia y amigos, celebra sus 102 años en San Agustín, Caazapá.

La comunidad de San Agustín, en el distrito de Caazapá, rindió homenaje a doña Angélica Russi, viuda de Gamarra, quien alcanzó los 102 años de vida. Rodeada de cinco generaciones de su familia, vecinos y amigos, la centenaria celebró una emotiva jornada.

La pobladora de la compañía San Agustín, ciudad de Caazapá, celebró este domingo sus 102 años de vida junto a hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, vecinos y amigos. La mujer, considerada una de las personas más longevas de la comunidad, recibió el homenaje de familiares llegados desde distintos puntos del país y compartió una emotiva jornada marcada por la música y las muestras de afecto.

La festejada nació el 2 de agosto de 1924 en la misma compañía donde reside actualmente y ha permanecido gran parte de su vida.

Durante la jornada, hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, amigos y familiares provenientes de distintos departamentos del país se reencontraron para compartir el cumpleaños y rendir homenaje a la centenaria.

Doña Angélica Russi, rodeada de su familia y amigos, celebra sus 102 años en San Agustín, Caazapá.
Doña Angélica Russi, rodeada de su familia y amigos, celebra sus 102 años en San Agustín, Caazapá.

La celebración estuvo animada por tres grupos musicales de la zona, que acompañaron el tradicional canto del “Felicidades” y dieron paso a una animada reunión familiar que se extendió entre música, recuerdos y muestras de cariño.

Doña Angélica estuvo casada con el excombatiente de la Guerra del Chaco Julián Gamarra, con quien formó una familia de siete hijos. Hoy su legado familiar alcanza a 40 nietos, 120 bisnietos y seis tataranietos.

A lo largo de su vida desempeñó un importante papel dentro de su comunidad como sacristana de la iglesia local y, paralelamente, dedicó muchos años al trabajo en la chacra, actividad que marcó gran parte de su historia.

Sus familiares destacaron que, a sus 102 años, mantiene una memoria lúcida, conserva un buen estado de salud y continúa desplazándose por sus propios medios.