La primera lluvia de estrellas del otoño llega al máximo el jueves con Luna casi nueva

Madrid, 6 oct (EFE).- Las dracónidas es la primera lluvia de estrellas del otoño y se puede ver en el hemisferio norte del 6 al 10 de octubre, con su momento de máxima actividad, este año, en la noche del 8 al 9, cuando la Luna estará casi nueva, lo que propicia su observación.

Procedentes de fragmentos desprendidos del cometa 21P/Giacobini-Zinner, el máximo de meteoros se producirá el 9 de octubre en torno a las 01.00 GMT, según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN) de España.

Aunque esta no suele ser una lluvia de estrellas fugaces muy intensa, la Luna estará prácticamente nueva y saldrá justo antes que el Sol, "así que es un buen año para su observación", señala IGN en su web.

La dracónidas generan unos 20 meteoros por hora, con una velocidad de 20 kilómetros por segundo. Para observadores a la latitud de 40 grados norte, el radiante, que es el lugar de donde parecen salir las estrellas, se sitúa por encima del horizonte toda la noche.

Esta lluvia ocurre cuando la Tierra atraviesa el anillo formado por trozos de 21P/Giacobini-Zinner. Cuando uno de esos fragmentos entra en contacto con la atmósfera, se calcina creando el resplandor luminoso que se conoce como meteoro o estrella fugaz.

Aunque las dracónidas parecen venir de la constelación de Draco, se pueden ver en cualquier parte del cielo siempre y cuando este esté oscuro, además conviene dirigir la mirada en la dirección opuesta a la posición de la Luna si esta puede verse.

Para intentar asegurarse una mejor visión del espectáculo astronómico, el IGN recomienda observar desde un lugar que tenga pocos obstáculos para la vista (como edificios, árboles o montañas), y no utilizar instrumentos ópticos que limiten el campo de visión. Basta con tumbarse y esperar a que la vista se acostumbre a la oscuridad.

Esta no es la única lluvia de estrellas de octubre, que traerá además, la oriónidas, cuyo máximo está previsto para la noche del 21 al 22, aunque serán visibles, con menos intensidad, hasta el 7 de noviembre.

La luna brillante y creciente en fase gibosa impedirá observar algunos de los meteoros más tenues, por lo que la mejor oportunidad para verlas, indica la NASA en su web, sería unas horas antes del amanecer, después de que la Luna se haya ocultado.

Las oriónidas son creadas por diminutos fragmentos de escombros dejados por el cometa Halley y parecen irradiar desde Orión, aunque pueden verse en cualquier parte del cielo.

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