Kylian Mbappé, el yate en Cerdeña y una lesión que amenaza el Clásico

El delantero francés del Real Madrid, Kylian Mbappé, realiza un gesto durante el partido de fútbol de la liga española entre el Real Madrid CF y el RCD Mallorca en el estadio Santiago Bernabéu en Madrid.212116+0000 PIERRE-PHILIPPE MARCOU

El madridismo estalla contra el astro francés tras su viaje con Ester Expósito mientras el equipo se jugaba la vida ante el Espanyol. Las palabras de Arbeloa y el silencio de sus compañeros alimentan los rumores de salida.

A solo cinco días de que el Real Madrid visite el Camp Nou para un Clásico liguero trascendental, el foco no está en el césped, sino en el Mediterráneo. Kylian Mbappé, actualmente lesionado de los isquiotibiales, se encuentra en el centro de una polémica feroz tras ser captado en un controvertido viaje a Cerdeña. Para gran parte de la afición blanca, esta escapada a Cagliari durante los días de descanso otorgados a los lesionados fue el detonante definitivo de un divorcio que parece cocinarse a fuego lento.

La indignación escaló de las redes sociales a la acción organizada. Una petición en línea que exige su salida roza ya las 300.000 firmas bajo un lema que apela directamente al sentimiento social: “Madridistas, haced oír vuestra voz. Si pensáis que es necesario un cambio, no os quedéis en silencio: firmad esta petición y defended lo que consideráis que es lo mejor para el futuro del club”.

El detonante: Fotos en un yate y el mensaje de Arbeloa

Mientras sus compañeros sufrían para derrotar al Espanyol y retrasar el alirón del Barça, Mbappé era fotografiado en un yate junto a la actriz Ester Expósito. Aunque el Real Madrid venció 2-0, las explicaciones del entrenador Álvaro Arbeloa en sala de prensa no lograron calmar las aguas. El técnico comenzó manteniendo la distancia institucional: “Cada jugador en su tiempo libre hace lo que él considera oportuno y yo ahí no puedo entrar”.

Momento en que el astro francés, Kylian Mbappé era fotografiado en un yate junto a la actriz Ester Expósito

Sin embargo, el discurso de Arbeloa dio un giro hacia los valores históricos del club, en lo que muchos han interpretado como un dardo directo al comportamiento de la estrella francesa. Según el técnico, la grandeza del Madrid no se construye con apariencias: “No hemos creado lo que es el Real Madrid con jugadores que salen al campo vestidos de esmoquin, sino con jugadores que acaban con la camiseta llena de sudor, de barro, de esfuerzo, de sacrificio, de constancia”. Además, fue tajante al recordar la jerarquía de la institución al afirmar que este es “un club en el que, por suerte, no ha existido ni existirá un jugador más grande que el Real Madrid”.

La defensa de Kylian y el eco de sus propias palabras

Desde el entorno del jugador, consultado por la AFP, se intenta rebajar la tensión asegurando que las críticas nacen de un malentendido. Afirman que “parte de las críticas se basan en unas malas interpretaciones de elementos relacionados con un periodo de recuperación estrictamente supervisado por el club”, y recalcan que la imagen que se proyecta no se corresponde “con la realidad del compromiso y trabajo diario de Kylian para el equipo”.

El propio Mbappé parece haber desarrollado una coraza ante el juicio público. A principios de abril, en el podcast de su compañero Aurélien Tchouaméni, el delantero ya avisaba de su postura vital ante la presión mediática: “He llegado a un punto en el que te van a machacar pase lo que pase así que mejor hacer lo que quieres hacer, al menos tienes la conciencia tranquila”.

¿Vestuario roto? Sombras de una guerra de egos

A pesar de sus 41 goles en 41 partidos, Mbappé es hoy el blanco de las críticas por una supuesta actitud individualista. La prensa española sugiere que el francés está cada vez más aislado en un vestuario donde Vinicius y Jude Bellingham parecen haber cerrado filas. Tras la victoria del domingo, el brasileño declaró a Real Madrid TV: “Hemos jugado juntos, hemos peleado y eso nos hace mejores y más fuertes”.

Por su parte, el centrocampista inglés reforzó esa idea de unidad grupal en Instagram, instando a sus compañeros a mantenerse “unidos” y comprometidos “hasta el pitido final” de la temporada. Estos gestos, sumados al intercambio de elogios entre los dos jugadores que ya alzaron la Champions antes de la llegada de Kylian, apuntalan la tesis de una fractura interna. Con el Clásico a la vuelta de la esquina, el futuro de la “M” del tridente madridista es hoy más incierto que nunca.

Lo
más leído
del día