La información generada por estos dispositivos forma parte de la vida cotidiana y abarca ámbitos tan diversos como el consumo, el trabajo, la educación, la comunicación y el entretenimiento. En los próximos años, este volumen de datos seguirá creciendo de manera acelerada, marcando el mayor incremento observado hasta la fecha. El proceso no se ha detenido pese a la pandemia del Covid-19, las fluctuaciones económicas y el complejo escenario internacional. Por el contrario, el uso de herramientas digitales para satisfacer necesidades personales y comerciales continúa en expansión.
Durante la última década, la participación digital a través de redes sociales, plataformas de transmisión de contenidos, comercio electrónico, pagos entre pares y otros servicios en línea se ha incrementado en miles de puntos porcentuales. Conforme con datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, en 2024 alrededor de 5,5 mil millones de personas utilizaron Internet, lo que equivale al 68% de la población mundial. Esta cifra representa un aumento del 325% respecto de 2005 y del 28% en los últimos cinco años. Sin embargo, pese a estos avances, casi un tercio de la población mundial aún permanece desconectada, situación que implica una forma de exclusión digital que se traduce también en exclusión económica y social.
En términos del volumen global de información, Statista estima que la cantidad total de datos creados, capturados, copiados y consumidos en el mundo alcanzó los 149 zettabytes en 2024, equivalentes a 149 mil millones de terabytes. Las proyecciones indican que esta cifra podría acercarse a los 400 zettabytes en los próximos diez años, lo que confirma una tendencia de crecimiento sostenido. Este fenómeno se encuentra estrechamente vinculado a cambios estructurales en las dinámicas laborales, personales y comerciales. Desde la pandemia, una mayor proporción de personas trabaja y realiza compras desde sus hogares, al mismo tiempo que se ha intensificado el uso de plataformas de entretenimiento digital. Todo ello impulsa una producción, transmisión e intercambio de datos de magnitudes sin precedentes.
La magnitud de este proceso se observa con claridad al comparar datos históricos. De acuerdo con las infografías de DOMO, si se analizan los volúmenes generados en un solo minuto, las búsquedas en Google pasaron de 2 millones en 2013 a casi 6 millones en la actualidad, mientras que los correos electrónicos aumentaron de 204 millones a 251 millones, números que evidencian una tendencia que no solo es irreversible, sino que avanza a un ritmo exponencial.
La CEPAL señala que este escenario configura una verdadera revolución: la revolución de los datos. Se trata de un cambio que transforma las sociedades, fortalece la toma de decisiones y aumenta las exigencias de responsabilidad y rendición de cuentas en el ejercicio de derechos. En este contexto, los datos se convierten en un insumo central para el diseño, seguimiento y evaluación de políticas públicas efectivas.
La visión es compartida por las Naciones Unidas, que en 2014 publicaron el informe “Un mundo que cuenta. Movilización de la revolución de los datos para el desarrollo sostenible”. En dicho documento se reconoce la importancia de contar con datos de calidad, oportunos y pertinentes, capaces de responder a las necesidades reales de la sociedad. Además, se subraya que la información debe estar disponible en el momento adecuado para respaldar decisiones basadas en evidencia.
Entre las principales recomendaciones que se plantean con carácter urgente se incluyen: la promoción de un consenso mundial sobre principios y normas en materia de datos; el intercambio de tecnología e innovación para el bien común; la movilización de nuevos recursos para el fortalecimiento de capacidades; el liderazgo para la coordinación y articulación de esfuerzos; y el aprovechamiento de estrategias de efecto rápido vinculadas al seguimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
En la próxima edición, se abordará sobre la evolución y estructura digital de Paraguay.
*Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones