11 de septiembre de 2026

El reciente estudio económico “Crecimiento y productividad en un contexto de alta informalidad”, publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), revela una dura realidad para la región. A pesar de los esfuerzos por estabilizar las variables macroeconómicas, América Latina permanece atrapada en un ciclo de bajo crecimiento y escasa productividad. El reporte indica que este estancamiento no es una simple racha de mala suerte coyuntural, sino el resultado de un obstáculo estructural profundo: la persistencia de una altísima informalidad laboral. Hoy en día, cerca de la mitad de los trabajadores de la región (un 48,0% en 2025) se desempeña en actividades informales, una cifra que en países como Bolivia y el Perú supera el 70%. En Paraguay, al cierre del año 2025, la ocupación informal alcanzó el 60,1% de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

De acuerdo con el informe de la Comisión Económica para America Latina y el Caribe (CEPAL) “La revolución de los datos: más y mejor información para promover el desarrollo sostenible”, el mundo atraviesa una transformación profunda en la forma en que se produce, utiliza y valora la información. El creciente uso de las tecnologías de la información y la comunicación por parte de la población, las empresas, los gobiernos y las instituciones educativas ha provocado un aumento exponencial en la generación de datos asociados tanto a las acciones individuales como a los procesos colectivos. Este fenómeno se explica, en gran medida, por la masificación de dispositivos conectados a internet, que en la actualidad superan los 20 mil millones, incluyendo teléfonos móviles, computadores y equipos vinculados al Internet de las cosas.

La infraestructura económica se consolida como un componente clave del proceso productivo y de la generación de riqueza al constituir un insumo de capital indispensable para el funcionamiento de las economías. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), su relevancia trasciende lo físico, ya que interviene en todas las etapas del desarrollo económico y condiciona la capacidad de crecimiento de los países. En Paraguay, las necesidades de infraestructura, al escenario 2030, se cuantifican en US$ 34.812 millones, monto equivalente al 86% del PIB.

La tasa global de fecundidad en América Latina y el Caribe continúa descendiendo de forma sostenida, pasando de 3,24 hijos por mujer en 1990 a 1,80 en 2024, de acuerdo con los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). El cambio demográfico es uno de los fenómenos sociales más profundos de las últimas décadas y marca el paso de una región tradicionalmente joven hacia una etapa de madurez poblacional, con implicancias directas en el crecimiento económico, el empleo y las finanzas públicas.

SANTIAGO DE CHILE. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) mejoró su previsión de crecimiento regional para este año con respecto a la última proyección de abril. Apunta mejores perspectivas para Venezuela, Paraguay y Argentina.