10 de junio de 2026

La deuda pública bruta promedio de los gobiernos centrales de América Latina y el Caribe (ALC) mostró una trayectoria cambiante entre 2000 y 2025, de acuerdo con un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). A comienzos de los años 2000, el promedio regional se ubicaba cerca del 40% del Producto Interno Bruto (PIB), aunque alcanzó niveles superiores a 50% entre 2002 y 2003, en un contexto marcado por crisis financieras y desequilibrios macroeconómicos en varias economías de la región. Posteriormente, la deuda inició un proceso de reducción gradual que llevó el promedio regional hasta 29,2% del PIB en 2008, favorecido por el auge de los commodities, mayores ingresos fiscales y un entorno internacional más favorable para ALC.

La tasa global de fecundidad en América Latina y el Caribe continúa descendiendo de forma sostenida, pasando de 3,24 hijos por mujer en 1990 a 1,80 en 2024, de acuerdo con los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). El cambio demográfico es uno de los fenómenos sociales más profundos de las últimas décadas y marca el paso de una región tradicionalmente joven hacia una etapa de madurez poblacional, con implicancias directas en el crecimiento económico, el empleo y las finanzas públicas.

SANTIAGO DE CHILE. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) mejoró su previsión de crecimiento regional para este año con respecto a la última proyección de abril. Apunta mejores perspectivas para Venezuela, Paraguay y Argentina.

La productividad laboral, de acuerdo con la metodología utilizada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), mide el valor agregado que produce un trabajador al PIB por cada hora laborada a la semana en cada país. Esta variable permite evaluar la capacidad de una economía para generar ingresos y competitividad a partir del trabajo, y constituye uno de los principales indicadores del desarrollo económico sostenible.

La desigualdad en América Latina y el Caribe (ALC) no solo se reduce a la concentración del ingreso (parte de todo el dinero que gana un país que se queda en manos de un pequeño grupo de la población. Oxfam): también incluye una distribución dispar de la riqueza y sistemas fiscales regresivos. A nivel regional, se ha denunciado que los más ricos contribuyen proporcionalmente menos en impuestos, lo que exacerba la falta de recursos para políticas redistributivas.