El pasado miércoles ofrecieron un concierto en el Bar Constitución, donde demostraron que un show de ellos vale la pena porque el compromiso escénico, musical y emocional hace que su presentación sea un disfrute.
El grupo está conformado por Sebastián González (guitarra y voz), Joaquín Aquino (bajo), Robin Müller (batería y coros) y Bruno Méndez (guitarra y coros).
Lo más satisfactorio de ver es cómo estos cuatro músicos suben a escena con una fuerza que desborda sus cuerpos, sin excederse, y llega al público generando una conexión que fluye con naturalidad.
Pero, además de eso, son músicos que saben dónde están parados porque su pisada en el escenario es segura y el talento que emanan sorprende. Y así, el ensamble del grupo suena bien compacto y sin asperezas que limar.
En este concierto hicieron temas de su primer EP homónimo, como “Punto final”, “No me esperes” y “Recordar”; también de su segundo álbum “El impulso”, como “Mejor te vas”, “El destino”, “La calma” y “Ciego”. Aprovecharon además la ocasión para presentar un par de composiciones nuevas.
Parte del repertorio fue también el tema “Tus señales”, donde compartieron escenario con las magnéticas Sabb Montes y Majo Maciel, del grupo Milkshake.
Más satisfacción genera ver cuánto talento está mostrando esta nueva generación de artistas, ya que colaboran entre ellos o, incluso, algunos de Bastianes también forman parte de otros proyectos, lo cual habla del gran crecimiento musical que está teniendo esta camada de jóvenes artistas.
La vida misma y las cosas que nos suceden como seres humanos son la constante en sus letras, y es lo que ellos cantan con un pop rock bien desenfadado y asumido. No obstante, la energía entre ellos es bien balanceada.
Bastianes camina seguro pero a la vez disfruta. Ojalá seamos testigos de la evolución constante de un grupo que tiene todas las armas para sobresalir.