Insistió en que la seguridad del embalse y de la represa es fundamental para ambos países, que no quieren arriesgar absolutamente nada. “Se tiene que hacer súper bien, si es que se va a hacer”, enfatizó.
Cabe recordar que el costo estimado de esta obra asciende a US$ 1.200 millones, según informó en otra entrevista Román Romei, y que para financiarla no será necesario un nuevo endeudamiento, sino se haría con recursos propios de la entidad, que va a tener dinero excedentario a partir del año 2023, tras la cancelación de la deuda, que actualmente representa más del 60% del costo de explotación.
Agregó se ha indicado a las empresas que hicieron el estudio de factibilidad, a la Comisión del Río Rodano (Francia), y a la Witteveen Bos (Holanda) que la esclusa no perjudique proyectos de nuevas unidades generadoras. Dijo que no se va a afectar esa posibilidad.
Requerido por qué hasta ahora no se ha hecho esta obra, prevista en el Anexo B, contestó: “Es un tema que está en todos los tratados internacionales, y en los acuerdos, actas y declaraciones también aparece como una cuestión irrenunciable. Sin embargo, en caso de que haya un impedimento, se tiene que construir una alternativa, como podría ser el transporte ferroviario”.