Michels explicó que en la reunión se aclaró que el sector agrícola está siendo afectado por varios factores adversos, que justifican realizar un análisis, con miras a implementar medidas de flexibilización financiera, tales como recalendarización de créditos, disminución de tasas, etc.
Añadió que como conclusión de la audiencia en la que participó el titular del Banco Central, José Cantero, se conformó una mesa de diálogo.
Explicó que la flexibilización financiera que se propone tiene como objetivo generar capital operativo para los productores y empresas del sector, para apuntar hacia la reactivación económica pos covid-19. Argumentó que los expertos de los organismos económicos internacionales, como Cepal y otros, señalan al agro como uno de los motores importantes.
Refirió que la extraordinaria bajante del río Paraná, que impide la navegación de carga, está agregando sobrecostos a la exportación de granos, que a su vez genera retrasos para los compromisos de envíos. Este factor disminuye fuertemente las ganancias del agro, que se produce en el marco de una buena cosecha.
Dijo que la zafra sojera 2020 también está siendo perjudicada por la baja importante del precio en el mercado internacional, desde enero del corriente.
Uno de los temas conversados fue el sistema de financiamiento warrans, en el que se utiliza como garantías los granos en depósito en los silos para obtener fondos.
Dijo que las tasas para el agro deberían ser de un dígito para poder aguantar la coyuntura adversa que existe en el mercado internacional.
“Hasta 9% se puede aguantar, para financiar todo el sistema, tanto la producción como la agroindustria”, señaló.
La reciente cosecha de soja fue de unas 3.637.000 hectáreas, con 10,5 millones de Tn. totales.