Mancha amarilla
Una de las enfermedades que ha alcanzado preponderancia en el sistema de siembra directa es la mancha amarilla de la hoja, esta puede llegar a producir mermas de rendimiento de hasta 50 por ciento en variedades susceptibles, y si no es controlada a tiempo con fungicidas, aparece en los primeros estadios del cultivo, los síntomas se presentan en la superficie foliar en forma de una mancha ovalada, con halo clorótico, interior tostado o pardo y centro oscuro.
La tempranera presencia de la mancha amarilla se da con una temperatura óptima de 15 a 22 ºC con un rango de 10-31 ºC, la presencia de rastrojo, lluvias frecuentes y prolongados periodos frescos y húmedos favorecen el desarrollo de esta enfermedad. Su principal fuente de inóculo es el rastrojo, donde posee estructura de sobrevivencia (pseudotecios), y una vez que tenga las condiciones favorables liberan las esporas que infectan a las plantas.
Para el control de esta enfermedad se utiliza cultivares con resistencia genética, rotación de cultivos con especies no hospederas y aplicación de fungicidas foliares cuando llegan a un 25% de severidad y 30% incidencia.
Mancha marrón (Bipolaris sorokiniana)
Los síntomas se presentan en la superficie foliar en forma de una mancha de color marrón oscuro, se llega a observar halo clorótico no muy marcado. La temperatura óptima para su desarrollo es de entre 18-25 ºC, el desarrollo de esta enfermedad aumenta con lluvias constantes. La principal fuente de inóculo son rastrojos y semilla.
Los síntomas en la semilla son conocidos como semilla con punta negra, esta enfermedad también produce pudrición común de la raíz y tallo.
El manejo de esta enfermedad en la utilización de variedades resistentes o tolerantes, rotación de cultivos, tratamiento químico de semillas y aplicación de fungicida foliar.