La organización, que informa periódicamente de estas alegaciones, explicó que muchos de estos episodios están aún en una fase de investigación preliminar y no han sido verificados.
De esas 38 denuncias, 24 son contra personal de agencias, fondos y programas de Naciones Unidas, mientras que 14 afectan a civiles y uniformados de sus operaciones de paz.
En total hay 43 presuntas víctimas –algunos casos involucran a más de una–, entre las que figuran al menos 12 menores.
De los 38 casos, uno fue confirmado tras ser investigado, ocho que afectaban a militares fueron transferidos a sus países de origen, dos no se confirmaron, cuatro han sido cerrados y el resto están en distintas fases de análisis, según explicó el portavoz Stéphane Dujarric.
La ONU tiene más de 90.000 empleados civiles repartidos en decenas de entidades, y más de 100.000 uniformados distribuidos en varios países.