El Gobierno del presidente Alberto Fernández, que se inició el pasado martes, dijo que llevará tiempo bajar la tasa de inflación anual a niveles de un dígito y que el problema no debe ser atacado sólo con la política monetaria sino con una estrategia macroeconómica “integral”.
En los últimos 12 meses el costo de vida llegó a 52,1% uno de los más elevados de los últimos 20 años en el país sudamericano, según los datos del Indec.
En 2018, Argentina había registrado una inflación de 47,6%. La mayoría de las consultoras estiman que 2019 cerrará con una tasa superior a 50%.
En noviembre, las mayores alzas se registraron en los rubros de Salud (+6,3%), Comunicación (+7,4%) y Alimentos y Bebidas No Alcohólicas (+5,3%).
El indicador difundido ayer fue el último que se midió bajo el gobierno del presidente Mauricio Macri, quien el martes entregó el poder al sucesor, Fernández.
La alta inflación que registra Argentina se da en un contexto de recesión económica, con una caída en la actividad del 2,5% en 2018, uno de los peores desempeños en años y que se profundizaría este año, con una contracción del 2,8%.