LA PAZ (AFP). El ministro de Gobierno (Interior) boliviano, Arturo Murillo, dijo: “Hemos dado orden para la activación en la Interpol de la orden de apremio internacional que hemos sacado contra Evo Morales por la noticia de Chile”.
El ministro aludía a un tuit del senador de derecha chileno Iván Moreira, quien el martes pasado anunció que Morales tiene previsto asistir este mes a un foro de derechos humanos en Chile junto a su abogado, el exjuez español Baltasar Garzón.
Murillo manifestó que la orden activada ayer es para evitar que Morales, quien tiene una intensa actividad política en su refugio político, “pueda estar andando como Pedro por su casa” en la región.
El exmandatario boliviano dimitió en noviembre de 2019 en medio de protestas generadas a la par que las denuncias de fraudes ocurridos en las elecciones que le dieron un dudoso triunfo para un cuarto mandato, y que luego fue objeto de una revisión internacional.
A fines de ese mes la justicia boliviana activó una “notificación azul” en la Interpol para que Morales fue investigado en México, donde se asiló tras renunciar, antes de instalarse en Buenos Aires.
El gobierno le abrió entonces varios procesos ante la justicia por sedición, terrorismo y daños económicos al Estado, entre otros.
Según el gobierno, Morales está “dando órdenes desde Argentina” para convulsionar el país.
Sin embargo, Morales dijo en su cuenta de Twitter que carece de “invitación oficial”.
“No tengo invitación oficial ni información sobre un evento de Derechos Humanos en #Chile. Antes cuando era dirigente, los racistas me declaraban persona no grata, ahora como Presidente indígena, piden mi detención”, escribió Morales.
Elecciones
Bolivia celebrará nuevos comicios el 3 de mayo de este año tras quedar anulados los del pasado 20 de octubre, en los que el expresidente Morales fue declarado vencedor para un cuarto mandato consecutivo. Esas elecciones fueron anuladas en medio de denuncias de fraudes a favor de Morales, quien el pasado 10 de noviembre renunció al acusar que hubo un “golpe de Estado” para derrocarlo. Un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) confirmó que hubo “operaciones dolosas” en las elecciones del 20 de octubre, que alteraron “la voluntad expresada en las urnas”.
Se prevé que en los comicios de mayo la OEA nuevamente despliegue una misión de observación en Bolivia, con apoyo de la Unión Europea.