Muere el arriero chileno de “¡Viven!”

MONTEVIDEO (AFP). Sergio Catalán, el arriero chileno que encontró a dos de los 16 sobrevivientes de la llamada “Tragedia de los Andes”, protagonizada por un equipo uruguayo de rugby cuyo avión se estrelló en esa cordillera en 1972, falleció a los 91 años, informó ayer Carlos Páez, uno de los supervivientes.

“Un gran hombre con una gran familia. Le debemos la vida. QEPD”, tuiteó Páez, hijo del pintor uruguayo Carlos Páez Vilaró.

La tragedia se produjo el 13 de octubre de 1972, cuando un avión se estrelló en la montaña chilena con sus 40 pasajeros y cinco tripulantes a bordo.

El aparato había sido contratado por el equipo de rugby de un colegio católico uruguayo, para la disputa de un encuentro en Santiago. Varios viajaban acompañados de familiares.

En un primer momento fueron 32 los sobrevivientes, pero tras sucesivas avalanchas de nieve y el agravamiento de muchos de los heridos en el accidente, solo 16 lograron ser rescatados, 72 días después.

El “milagro” se produjo luego que dos de los supervivientes, Fernando Parrado y Roberto Canessa, que se arriesgaron a explorar las montañas, fueron avistados por Catalán, a quien le transmitieron el mensaje de que eran parte de “los uruguayos” accidentados.

La “tragedia de los Andes”, como se la llamó, dio pie a libros y filmaciones, entre ellas la más emblemática: “¡Viven!”, una película de 1993 basada en el texto homónimo de Piers Paul Reed, en el que los sobrevivientes cuentan cómo debieron recurrir al canibalismo para no perecer en la montaña.

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