Inhabilitan candidatura presidencial de Lula, condenado por corrupto

El Tribunal Electoral de Brasil determinó ayer la invalidez de la candidatura presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva, quien purga una condena de 12 años de prisión por uno de los varios casos de corrupción que se le sigue, y a pesar de lo cual pretendía competir.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/UYQVVRJBY5BF3AJ4PU77JOIKVM.jpg

BRASILIA (AFP). El Tribunal Superior Electoral (TSE), integrado por siete magistrados, determinó por mayoría que el exmandatario Lula da Silva (2003-2010), de 72 años, no puede ser candidato del Partido de los Trabajadores (PT) en los comicios presidenciales del 7 de octubre (con una eventual segunda vuelta el 28). 

Los pedidos de impugnación se basaron en la conocida como Ley de “ficha limpia”, que impide a un condenado en segunda instancia presentarse a cargos electorales. 

El juez preopinante, Luis Roberto Barroso, comenzó indicando la validez de las impugnaciones, postura respaldada por otros miembros del Tribunal. Al cierre de esta edición, 5 de los 7 jueces electorales ya habían votado en contra de aceptar la candidatura presidencial de Lula y solo 1 estaba a favor. 

PUBLICIDAD

“Voto por la procedencia de las impugnaciones” y en consecuencia “niego el registro de la candidatura del señor Luiz Inácio Lula da Silva”, declaró el juez Barroso. 

Los abogados del expresidente encarcelado podrán presentar recursos ante el propio tribunal electoral o cuestionamientos sobre el carácter constitucional del fallo, ante la Corte Suprema, explicó Henrique Neves, un exmiembro del TSE. 

Corrupción 

Bajo el gobierno de Lula se montó el mayor esquema de corrupción en la historia del Brasil, que ha llevado a prisión a los más grandes empresarios de ese país. 

Asimismo, le ha costado penas de prisión a políticos y funcionarios de Petrobras, donde se negociaban los contratos públicos a cambio de millonarios sobornos. 

Sin embargo, Lula –que enfrenta otros cinco juicios– alega que todo es una “persecución política”; el mismo discurso empleado por políticos de otros países que enfrentan causas similares en una ola judicial anticorrupción que se va extendiendo por toda la región desde hace unos años. 

Lula purga desde abril una pena de 12 años y un mes de cárcel por corrupción y lavado de dinero. 

Fue declarado culpable en julio de 2017, inicialmente a 9 años y 6 meses, de beneficiarse de un apartamento en un balneario paulista, ofrecido por una constructora para obtener su mediación en contratos con Petrobras. 

La citada condena al exmandatario brasileño fue ratificada y ampliada en enero de este año por una corte de apelación.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD