Ovando recomendó contar con un lugar acorde para niños, niñas, adolescentes, madres y mujeres embarazas, como así también con un dispensario médico dotado con elementos básicos, para una asistencia sanitaria adecuada a los diferentes grupos que se encuentran en la vereda de la institución.
El pedido es una respuesta a la denuncia recibida el 6 de febrero pasado sobre la situación de calle en que se encuentran los niños, que piden limosnas en la vía pública, un hecho que derivó en la constitución de la defensora y de la trabajadora social Lucía Estigarribia.
En la ocasión, Ovando dispuso que los niños sean asistidos en el Hospital Materno-Infantil de Santísima Trinidad, pues algunos tenían fiebre y presentaban problemas en la piel.
Asimismo, se advirtió a los padres acerca de la implicancia de las obligaciones emergentes de la patria potestad y del peligro de que niños y niñas se encuentren en situación de calle.
“No puede ser que estén como animales en la vereda, expuestos a las condiciones climáticas, los niños expuestos al peligro de las calles, el tránsito, etc.”, explicó la defensora.