En conferencia de prensa añadió que el feminicidio ha crecido enormemente en los últimos años, que hasta parece una enfermedad. Y las consecuencias son muy dolorosas para la familia y la sociedad.
“Es por ello que desde la Iglesia se pide el apaciguamiento y se busque la forma de convivir en paz”, apuntó. En ese sentido el prelado dijo que las parejas se deben elegir por amor y no por cualquier otro negocio o motivo. Porque si no hay amor, hay constantes discusiones, que luego derivan peleas y agresiones terminando en este tipo de situaciones lamentables, específico.
Añadió además que tampoco se debe dejar de lado el homicidio, porque también hay mujeres que asesinan a sus maridos. Al respecto mencionó que en la familia quizás no se inculcó el respeto, la veneración, la delicadeza y la ternura como forma de vida.