Tras el sueño de hablar otra lengua

Hoy día manejar otro idioma es un requisito indispensable, no solo para conseguir trabajo sino también para enriquecer las interrelaciones. Patricia Portillo (43) decidió emprender la docencia de manera independiente, conformando un equipo. En esta nota nos habla acerca de su compromiso profesional y laboral.

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Patricia Portillo de Fuchs es egresada del Instituto Superior de Lenguas (UNA), tiene una maestría en enseñanza de inglés como lengua extranjera. Trabajó desde los 24 años como profesora de inglés para colegios privados tradicionales de Asunción, institutos y de manera particular. “Si bien me tocó enseñar en lugares fantásticos, tenía que ajustarme a los métodos y planes ya definidos. Yo necesitaba explorar nuevas opciones y satisfacer mi curiosidad profesional. En el 2011 me decidí y arranqué, hoy tengo un equipo de 10 personas”. Desde entonces Patricia dirige Choice Learning Center, pequeña empresa donde combina sus roles: “Ser mamá, profesora y emprendedora es algo que siento íntimamente ligado, porque simultáneamente lo ejerzo sobre algo, alguien que está bajo mi responsabilidad. Por supuesto que hubo épocas en que no solo yo, también otras personas que trabajan conmigo, trajeron a sus hijos y los hicieron tomar un curso para tenerlos más cerca. Son bondades permitidas cuando las relaciones laborales se enfocan de manera familiar”. Para la profesional la importancia de tener un segundo o tercer idioma es tremenda, no solo por la competitividad, sino porque afecta a la manera de pensar, actuar, relacionarse con la gente. “La influencia de otra lengua es transversal en la vida de las personas”, apunta.

-¿El inglés sigue siendo el idioma de mayor demanda?

-Sí, todavía hay cierto temor al alemán y dudas con respecto al guaraní, que son los otros idiomas que enseñamos. En alguna ocasión también armamos grupos de hebreo, estamos abiertos a organizar cursos de otras lenguas. Pero respecto al guaraní, nuestro objetivo es revalorizarlo mediante una enseñanza más comunicativa, diferente a lo que la gente está acostumbrada.

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-¿Enfocás niños y adultos desde cero?

-Tenemos mucha demanda de tutorías escolares para chicos de colegios bilingües. Pero nuestro fuerte son los adultos. Teniendo en cuenta sus trabajos y la vida agitada, nuestro método hace que al año ya puedan defenderse en el caso de una entrevista o un viaje.

-¿Aplicás una metodología especial?

-Con el correr del tiempo vimos que no existe una metodología perfecta. Utilizamos lo mejor de varias y enfocamos de manera comunicativa. Más bien nos centramos en lo que funciona en nuestros alumnos.

-¿Qué se necesita para aprender idiomas?

-No hay fórmulas mágicas, ni aprendizaje express. Habrá gente que aprende en 4 meses y otra en el doble o más de tiempo, no importa, cada uno tiene su ritmo. Lo que puedo asegurar es que con constancia, tiempo y dedicación se llega.

-Describime la enseñanza como producto.

-Partiendo de que trabajamos con educación, ya es un punto en contra. No vendemos algo de consumo masivo. Lleva su tiempo convencer al público de lo eficiente que puede ser un lugar pequeño bien organizado. La competencia no me preocupa; si es que los institutos grandes saben de nuestra existencia, no somos competencia para ellos porque nuestro servicio es diferente; de hecho, hay gente que ya pasó por otros institutos y viene buscando algo más ajustado a sus necesidades.

-¿Cómo batalla en Paraguay un pequeño emprendedor?

-Lo que más ayuda es que crean en lo que él ofrece. La parte legal es muy confusa, hay que investigar, asesorarse, leer por cuenta propia, muchas cosas te dicen, pero después no son así. En Paraguay el emprendedor tiene que tener muchas ganas y determinación, nada sale a la primera. No en balde mi frase preferida, la misma que transmito, es: “Yo puedo”.

lperalta@abc.com.py

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