Recetas para la Cumbre

Mientras festejamos la inminente llegada de la primavera, se avecinan también los peligrosos meses de octubre, noviembre y diciembre. Anualmente en este periodo los administradores de gastos de los poderes del Estado con la complicidad de la mayoría de los legisladores de ambas cámaras acostumbran a despilfarrar el dinero público. Impunemente.

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La prioridad para la clase política es el gasto salarial y eso se refleja en los presupuestos de diferentes instituciones públicas. En consecuencia, hay menos dinero para inversión. Por tanto, vamos a tener que seguir endeudándonos para hacer rutas, puentes, viaductos, desagües cloacales, etc.

Como a veces no alcanzan los préstamos internacionales, entonces andamos por el globo terráqueo como mendigos y siempre aparece un país extranjero que se apiada de nosotros y nos regala plata para viviendas sociales y otras obras o automóviles, tractores, etc. Dinero que sale también de los contribuyentes de esa nación hermana y no precisamente del bolsillo de las autoridades.

Siempre se agradecen las donaciones pero debe dar un poco de vergüenza aceptar porque estos regalos “parchan” falencias que nosotros mismos debemos resolver.

Lamentablemente los pocos legisladores que se oponen al despilfarro no poseen fuerza en los votos a la hora de la discusión aunque sí tienen razón. Son arrasados por la masa de los partidos tradicionales que atropellan el presupuesto y rifan la plata pública en beneficio del funcionario, que no representan más que sus votos cautivos, a costa del sacrificio del contribuyente.

Este año el estudio del Presupuesto para el ejercicio fiscal 2020 será igual. ¿Por qué puede ser diferente? Hasta incluso estamos cerca de que sea peor porque el 12 de julio se realizan las internas municipales y el 8 de noviembre las generales. Es decir, será otro año a puro proselitismo con dinero público.

Supuestamente el miércoles de la semana pasada en la Cumbre de Poderes se arrancó un compromiso de reducir el gasto público, mas hasta ahora no vimos ningún documento escrito con detalles. Parece mentira pero inmediatamente después la Corte Suprema de Justicia anunció que solicitó para el año que viene un incremento del 20% para los funcionarios y el aumento de las bonificaciones para los magistrados, seguro médico, con un costo de G. 162.000 millones.

Según el proyecto de Presupuesto para el próximo año, se prevé destinar el 76% de la recaudación tributaria a financiar el gasto salarial de la administración pública, de acuerdo a la publicación de nuestro diario.

Tengo mi sospecha de que los “expertos” en comunicación política que rodean a los representantes de los tres Poderes les dijeron que armen a toda bala una “cumbre” para proyectar la imagen de unión, fortaleza institucional, etc., tras la crisis en el gobierno que casi terminó con la destitución del presidente Mario Abdo Benítez y su vicepresidente Hugo Velázquez, ambos colorados.

Les podemos dar una recomendación a los “gurús” de la comunicación para que le pasen a sus jefes: 1. Que los directores de las binacionales eliminen beneficios groseros como presentismo, gastos de alimentación, seguro médico, pago de cuotas de hijos de funcionarios y otros. 2. Que los legisladores y miembros del Parlasur eliminen el cupo de combustible, el 7% del seguro VIP que nosotros les pagamos y otros. 3. Que depuren las instituciones de planilleros, haraganes y que las personas que ingresaron en este gobierno rindan un concurso público si quieren mantenerse en sus cargos. 4. Este ahorro se debe direccionar a salud y educación. Si se animan a firmar esto, bienvenida la Cumbre. Si no, entonces dejen de tratar de engañarnos.

pguerrero@abc.com.py

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