Al tiempo del aluvión de fake news, los medios tradicionales en el Paraguay, y el mundo, registran picos de audiencia que demuestran que el público valora y busca la noticia corroborada.
Es la evidencia de que el freno a las noticias falsas no solo es responsabilidad del periodismo, sino también de cada individuo que elige lo que consume en términos informativos. Sin embargo, no es para dormirse sobre los laureles. En esto, las redes sociales de esos medios han jugado un papel preponderante. Las placas e infografías tienen la misma rigurosidad de una noticia desarrollada en una página impresa o el sitio web.
Lynne Walker, periodista norteamericana invitada al meet up, junto a otros periodistas locales, trajo otra clave: la humanización de la noticia. Es nuestra responsabilidad, dice, contar estas historias de los sobrevivientes y de aquellos que han fallecido basadas en la ciencia y la medicina y – al mismo tiempo– y respetuosa con ellos y sus familias. “Tenemos que contar nuestras historias de una manera convincente y, sobre todo, contarlas con absoluta precisión”. Otro aspecto que juega preponderancia para la precisión es además de la ciencia es lo mencionado por otra panelista: la transparencia en el acceso a la información pública por medio de todas las herramientas disponibles. Solo así se dará el quiebre de un modelo de pensamiento basado en intereses sectarios y no en los colectivos. La transparencia debe ser una premisa en el ejercicio periodístico para salvaguardar nuestra democracia en franco peligro desinformativo por parte de los sectores de poder.