La historia se inició en marzo de 2018, cuando un agente del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de los Estados Unidos, haciéndose pasar por un interesado en lavar dinero del narcotráfico, contactó por e-mail con la entonces diputada Tarragó.
Tarragó y su esposo relataron los beneficios de Paraguay para obtener “marihuana y cocaína barata” y ofrecieron proveer la red para hacer llegar las drogas hasta EE.UU. Va también describió a Paraguay como un país “fuera del radar” norteamericano en lo que se refiere a lavado de dinero por lo que facilitaría el plan.