La ceniza y el amor

Dice el refrán que “donde hubo fuego, cenizas quedan”, así que un antiguo amor puede resurgir en cualquier momento y el Día de los Enamorados podría ser una ocasión propicia. Pero hay un detalle que ya da que hablar en las redes: este año coincide con el Miércoles de Ceniza, donde la liturgia reza “polvo eres y en polvo te convertirás”. El dilema es elegir qué y cómo celebrar.

El Día de los Enamorados este año coincide con el Miércoles de Ceniza, día de ayuno y abstinencia para los católicos.
El Día de los Enamorados este año coincide con el Miércoles de Ceniza, día de ayuno y abstinencia para los católicos.Virgilio Vera, ABC Color

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En las redes ya se intercambian memes de que el Día de los Enamorados es día de ayuno y abstinencia de comer carne porque es Miércoles de Ceniza, fecha en que arranca la Cuaresma. El dilema en muchas parejas estará entre ir a misa o ir a celebrar como de la forma acostumbrada o diferente. ¿Qué nos dicen desde la Iglesia católica al respecto?

El párroco y cura rector del santuario de María Auxiliadora, el sacerdote salesiano Héctor Fariña Garcilazo, explica que se trata de una simple coincidencia entre dos calendarios que se cruzan, por así decirlo, pues el Miércoles de Ceniza corresponde al calendario litúrgico oficial de la Iglesia católica y el Día de los Enamorados es parte de una efeméride de nuestra tradición y cultura social, es decir, parte del calendario civil.

Padre Héctor Fariña Garcilazo, cura rector del santuario María Auxiliadora.
Padre Héctor Fariña Garcilazo, cura rector del santuario María Auxiliadora.

De ejemplo comenta que no es la primera vez que se da una situación así, pues a muchísima gente cada año le pasa que cumple años en abril y podría tocarle “celebrar” en Viernes Santo.

“Para la Iglesia y los cristianos católicos, la conducta sobre el Miércoles de Ceniza no va a cambiar en absoluto, pues es un día de ayuno, de abstinencia. Esto implica por ejemplo no comer carne, participar de la celebración litúrgica e iniciar una etapa que se caracteriza por una mayor oración, penitencia y actos de caridad”, menciona el salesiano.

Sobre qué hacer ante este dilema, el religioso nos recuerda que “la moral cristiana no ha cambiado” y los esposos casados sacramentalmente son los que menos problemas tendrán en lo que se refiere al aspecto religioso. “Para eso están casados, para expresarse su amor, la unidad en las relaciones sexuales, ya que los cristianos no deberían vivir de hecho en concubinato”.

Agrega que los que son cristianos y no están casados deberán celebrarlo en la medida de lo mesurado, sin desbordes ni excesos, sino sanamente.

Al hacer un paralelismo con el carnaval el padre Héctor cita que precisamente esta celebración pagana termina antes de la Ceniza y es incluso feriado en otros países, y es fecha móvil determinada por el inicio de la Cuaresma.

En síntesis, el sacerdote nos enfatiza en que “no existe ninguna oposición entre celebrar el Día de los Enamorados y el inicio de la Cuaresma. Si uno es católico, se adaptará al Miércoles de Ceniza y en ese marco celebrar el Día de los Enamorados”.

El misterio del amor

El padre Hugo Fernández, párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación y director del Museo Monseñor Bogarín, también nos dio su opinión y detalla que “muy pocas veces suele coincidir el Miércoles de Ceniza con el Día de los Enamorados, pero no es extraño y aún más, parecería providencial, pues el misterio que celebramos e iniciamos en este tiempo en la Iglesia es precisamente el misterio de amor de Cristo hacia nosotros, un amor que llegó hasta el extremo de la cruz”.

Padre Hugo Fernández, párroco de la Iglesia de la Encarnación.
Padre Hugo Fernández, párroco de la Iglesia de la Encarnación.

Con el Miércoles de Ceniza –explaya–, la iglesia inicia el tiempo litúrgico de la Pascua, con la cuaresma, cuarenta días para llegar al día de la Semana Mayor o Semana Santa. “Cuarenta días en que la Iglesia nos invitará a meditar más la

Palabra de Dios, a realizar actos de misericordia, a tener penitencias y reconocer nuestros pecados para poder levantarnos y resucitar con Cristo que nos amó a tal punto de entregar su vida por nosotros”.

Destaca que el Miércoles de Ceniza es un día muy especial en el cual nuestro ayuno y abstinencia de carne y alimentos caros están destinados a compartir el hambre que sienten muchos hermanos nuestros. “Las cenizas que nos imponen en la frente en la misa de ese día es un signo que nos recuerda que somos polvo y al polvo regresaremos. Ese día es una fecha muy especial en donde también nuestra limosna es destinada a los más necesitados. Estos signos nos llaman a perseverar en la actitud de misericordia que tiene con nosotros el mismo Dios que comparte nuestras penas, hambre y tristezas”.

Celebrar con solidaridad y austeridad

El padre Hugo Fernández invita especialmente para que los novios y los matrimonios celebren este día tradicionalmente dedicado al amor con actos concretos de compartir en solidaridad con los más necesitados. “Un día para celebrarlo con austeridad, con alegría sana y agradecimiento a Dios por los sentimientos mutuos de amor y entrega. Lo más coherente entre los novios y los matrimonios cristianos es que ese día vayan juntos a la santa misa, recen juntos para que Dios acreciente y proteja su amor y sus familias. Por otro lado, aquellas parejas que desean tener una celebración a modo de cena o almuerzo nada les impide poder hacerlo, siempre y cuando también en sus comidas no incluyan la carne roja o alimentos muy costosos que al final contradecirían el sentido de abstinencia y de solidaridad a la cual nos llama la iglesia”.

El Miércoles de Ceniza reúne a los católicos en la Santa Misa.
El Miércoles de Ceniza reúne a los católicos en la Santa Misa.

El religioso sostiene que, como un acto de sacrificio, ese día tiene mucho sentido la abstinencia al encuentro íntimo o sexual, los matrimonios ofrendan ese sacrificio pidiendo a Dios que las pasiones no sean lo único que forje la relación. “Y hablamos de matrimonios porque en el noviazgo o fuera de él los encuentros íntimos no están ordenados al bien de las almas”, aclara.

Agrega que a los católicos se les recomienda no asistir más a fiestas o bailes, bebidas u juegos que pueden salirse de control y causar daños espirituales. “Los novios y enamorados están llamados a celebrar ese día sin mayor inconveniente que la de equilibrar el bien de sus almas con el compartir austero con su persona favorita. No está prohibido celebrar el Día de los Enamorados. Este año se lo celebra grandiosamente, se lo celebra con el encuentro con Jesús, con el inicio de la Cuaresma que nos da esperanza, fortaleza y mucha fe para perseverar en el amor mutuo y el amor hacia él”.

Concluye con una frase dedicada al santo del amor y los casamientos: “No nos olvidemos que San Valentín, cuya memoria dio origen a la celebración de los enamorados, fue un mártir católico que derramó su sangre por amor a Jesús y a sus hermanos”.

pgomez@abc.com.py

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