Paraguay, nuevamente ante la oportunidad de revisar sus vínculos con Taiwán y potenciarlos con China

La pandemia del nuevo coronavirus sin duda cambió por completo no solo las decisiones de las personas, sino también de las economías en todo el mundo. Se replantean mecanismos de crecimiento, pero al mismo tiempo, se pone en debate la revisión de alianzas estratégicas. En el caso de Paraguay, está en el ojo de la tormenta -nuevamente- la posibilidad de romper relaciones diplomáticas con Taiwán y estrechar lazos con China Continental; por un lado, por el impacto económico que esto conllevaría, y por sobre todo, la posibilidad de en estos momentos obtener las vacunas contra el covid-19.

BALANZA COMERCIAL EN PARAGUAY

La guerra comercial entre China y Estados Unidos, iniciada en marzo de 2018 con sus consecuentes impactos, ya había sido la oportunidad de Paraguay de revisar sus relaciones diplomáticas con la República de China (Taiwán), más conocida como Taiwán. De hecho, habían surgido internaciones y propuestas desde el sector privado, pero sin éxito.

Con la urgencia de contar con las vacunas contra el covid-19, la pandemia se constituye hoy, nuevamente, en el escenario para repensar estos vínculos, al considerar la limitada cooperación demostrada por el Gobierno taiwanés hacia su aliado estratégico, Paraguay.

Es importante repasar que Paraguay estableció relaciones diplomáticas con Taiwán en el año 1957, durante el gobierno de Alfredo Stroessner, quien gobernó entre los años 1954 y 1989. Actualmente, Paraguay es el único país de América del Sur que mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán, en parte, por las donaciones y préstamos no reembolsables.

Si bien tras el derrocamiento de Stroessner (1989) se han generado acercamientos con República Popular China, muchos de ellos propiciados por la Cámara Cultural Comercial e Industrial Paraguayo - China, hasta la fecha se ha reafirmado el reconocimiento de Taiwán como país.

Los vínculos tanto políticos como culturales se han fortalecido y profundizado hace más de 60 años. De hecho, el semanario británico The Economist, en su edición del 21 de julio de 2018, hacía mención a los lazos entre Paraguay y Taiwán. “Ningún lugar en la tierra está más lejos de Paraguay que Taiwán, su antípoda. Sin embargo, Asunción, la capital de Paraguay en el corazón de Sudamérica, está llena de símbolos de amistad con una isla asiática a 20.000 km (12,400 millas) de distancia”. En la misma publicación se destacaban también los acuerdos de apoyo financiero que Taiwán ha otorgado al Paraguay, desde la construcción de unidades de viviendas familiares sociales hasta la fundación de una Universidad Tecnológica en Asunción.

Las mencionadas relaciones diplomáticas y comerciales con Taiwán han impedido el relacionamiento de Paraguay con China. El gigante asiático se encuentra en conflicto desde 1945 con Taiwán, ya que lo considera una provincia rebelde que pertenece al histórico territorio de China. De hecho, solo quince pequeños Estados, principalmente en Centroamérica, las Antillas y Oceanía (El Orden Mundial), incluido Paraguay, reconocen a Taiwán como un país y no como provincia.

El factor económico es uno de los aspectos de mayor relevancia en la intención de establecer relaciones con China. Su mercado tiene ingentes necesidades de materias primas, entre ellas soja y carne, que son los principales rubros de exportación de Paraguay.

En el país, el sector agropecuario ha venido solicitando el establecimiento de las relaciones con Pekín. Sus representantes aseguran que les proporcionará oportunidades de vender directamente al mercado de China.

Antes que se iniciaran las tensiones comerciales entre China y EE.UU., el mercado internacional tenía como referencia de precio de la soja la Bolsa de Chicago, entre ellos Paraguay. No obstante, tras estallar el conflicto entre ambas potencias económicas del mundo, Chicago empezó a perder peso como referente de formación de precios para el Mercosur.

El establecimiento por parte de Estados Unidos de aranceles a las importaciones provenientes de China provocó una caída en los precios de la soja en Chicago. Sin embargo, China se mantuvo pagando precios más altos por la oleaginosa argentina y brasileña. Paraguay no pudo acceder a los mismos.

El producto cárnico paraguayo también se había visto afectado por la imposibilidad de acceder al mercado chino. Tras la peste porcina africana, los países del Mercosur, excepto Paraguay, aumentaron su provisión de este bien a China. En efecto, datos de la Asociación de Productores de Carne (APC) habían mostrado que el 75% de las exportaciones de Argentina fueron a China, el 65% del producto uruguayo también al mismo destino, así como el 45% de la carne brasileña.

Mientras que Paraguay fue el único país que reportó una caída en su volumen exportado, vendiendo incluso por debajo del costo.

Por ello, los sectores agrícola y ganadero han abogado desde hace años por la mejor salida a fin de que Paraguay se convierta en proveedor del mayor importador de alimentos del mundo.

La apertura de este mercado le permitiría acceder a la segunda mayor economía del mundo, con lo que también podría obtener precios competitivos y potenciaría su producción.

Vínculos de Paraguay con Taiwán y China

La cooperación de la isla de Taiwán -cuya superficie comprende el 9% del territorio paraguayo y cuenta con unos 24 millones de habitantes- ha sido constante con Paraguay. Los aportes han sido en el ámbito de la educación, infraestructura y salud.

En Paraguay existen alrededor de 4.000 ciudadanos taiwaneses con negocios asentados en el país y con inversiones por más de US$ 100 millones, de acuerdo a datos oficiales del Gobierno de Taiwán.

En el año 2017, la República de China (Taiwán) reforzó sus vínculos comerciales con Paraguay, mediante la suscripción de un acuerdo para eliminar los aranceles sobre 54 productos paraguayos, sobre todo los productos de la cadena agropecuaria.

Datos del Banco Central del Paraguay (BCP) muestran que las exportaciones paraguayas a Taiwán en el periodo 2016-2020 han rondado los US$ 286,8 millones frente a los US$ 99 millones de China. Entre los principales productos comercializados a la isla figuran carne y despojos comestibles, cereales, semillas y frutos oleaginosos. Además, de productos de origen animal, pieles, cueros y otros productos de menor peso dentro de la estructura de exportación. En tanto que los enviados a Pekín han sido cueros, madera aserrada, semillas, madera, aceites, desperdicios de cobre y celulares.

En este punto, es importante señalar que, debido a la inexistencia de la relación diplomática de Paraguay con China, no son reconocidos los certificados fitosanitarios nacionales para el ingreso de productos paraguayos como soja y/o carne, por lo cual Paraguay toma la posición de un exportador indirecto.

Así, en el caso de la soja la comercialización se realiza a través de terceros como Argentina y Uruguay. En estos países, el producto ingresa en granos para luego pasar por el proceso de industrialización y ser convertidos en harina y aceite de soja. Finalmente, los mismos son exportados a otros destinos, pero como producto argentino o uruguayo.

En lo que respecta a las importaciones, los datos del BCP revelan que las provenientes de Taiwán entre los años 2016 y 2020 han alcanzado aproximadamente US$ 157 millones. Entre los productos importados se encuentran artículos electrónicos, eléctricos, autopartes, productos textiles, entre otros.

Así, la balanza comercial se traduce en un superávit de US$ 129,8 millones.

Al observar las mercaderías de procedencia china, los números son considerables. En el periodo 2016 a 2020, Paraguay ha importado del gigante asiático alrededor de US$ 16.358 millones. En los principales productos importados se destacan productos de alta tecnología, manufacturas, así como fertilizantes e insecticidas, automóviles, camiones, electrodomésticos.

De esta manera, la balanza comercial entre los años 2016 a 2020 se ubicó con un déficit considerable de US$ 16.259 millones.

Condicionamientos y pérdida de oportunidades

Las críticas a las relaciones comerciales de Paraguay con Taiwán se han sustentado constantemente en los números expuestos anteriormente.

La posibilidad de romper relaciones para estrechar vínculos con China va cobrando mayor fuerza, más aún, tras las declaraciones del Gobierno taiwanés de que no cedería a Paraguay parte de las vacunas que adquirió de Estados Unidos, aunada a las últimas condiciones impuestas en el uso de los recursos donados al país como la prohibición de comprar dosis chinas. Esto, en un contexto de serios problemas de gestión en Paraguay para la compra de vacunas contra el covid-19 y la urgente necesidad de inmunizar a la población paraguaya, que actualmente se enfrenta a una alta tasa de contagios, de decesos y un sistema sanitario colapsado totalmente.

Y era en este crítico escenario donde se esperaba la cooperación de los principales aliados del Paraguay, que hasta el momento ha sido mínima y condicionada.

En declaraciones a medios de comunicación, el canciller nacional, Euclides Acevedo, reconoció que, ante la falta de relaciones diplomáticas con China, la obtención de las vacunas se ha vuelto compleja. Por tanto, hacía un llamado a los “aliados estratégicos” Estados Unidos y Taiwán para que den respuestas al país en el difícil momento que atraviesa. En palabras de Acevedo, “de qué nos sirve la fraternidad que nos lleva al paro respiratorio, si es que no nos dan la cooperación que necesitamos”.

Así como hacer frente a la crisis sanitaria se ha vuelto prioridad de Estado, la revisión de los vínculos diplomáticos y comerciales con Taiwán debe incorporarse en el inmediato plazo en la agenda política y económica de Paraguay.

Las ventajas y beneficios de seguir estrechando o no vínculos están a la vista. Hoy, el Paraguay se encuentra desprotegido al compararse con los demás países de la región que están en pleno proceso de inoculación de su población. En el país, no se ha avanzado del primer grupo a ser inmunizado y la llegada de vacunas para el resto de los ciudadanos sigue cargada de incertidumbre, mientras el sistema sanitario colapsa y los sectores económicos a la par.

Por tanto, urgen visiones globales que velen por el bienestar en el corto, mediano y largo plazo de toda la sociedad y la economía del país.

Diplomacia

Paraguay estableció relaciones diplomáticas con Taiwán en el año 1957, durante el gobierno dictatorial de Alfredo Stroessner (1954 y 1989).

Soja

EE.UU. aplicó aranceles a importaciones de China y cayeron precios de la soja en Chicago. Pero China siguió pagando precios más altos por la oleaginosa.

Taiwán

Las exportaciones paraguayas a Taiwán en el periodo 2016-2020 han rondado los US$ 286,8 millones frente a los US$ 99 millones de China, según el BCP.

Importación

Datos del BCP revelan que las importaciones provenientes de Taiwán entre los años 2016 y 2020 alcanzaron aproximadamente US$ 157 millones.

China

En cuanto a importaciones de China Continental, en el periodo 2016 a 2020, Paraguay importó alrededor de US$ 16.358 millones.

Balanza

La balanza comercial con el gigante asiático entre los años 2016 a 2020 se ubicó con un déficit considerable de US$ 16.259 millones, según datos del BCP.

Enlance copiado

Lo
más leído
del día

01
02
03
04
05