17 de febrero de 2026

Los Decretos 5306/2026 y 5307/2026 del Poder Ejecutivo fijan en US$ 37 por MWh el precio de referencia de la energía por un plazo de quince años. Para sectores del establishment este valor sería la llave que permitirá al Paraguay convertirse en el hub energético del futuro, y dar un salto cuantitativo en su desarrollo.

En enero del año 2026 se realizaron transacciones de comercio exterior del país por US$ 2.735,1 millones, representando una reducción del 1,3% con respecto al valor registrado en 2025. El comercio exterior está compuesto tanto por el movimiento de las exportaciones o envíos como de las importaciones o compras del exterior.
Treinta años de supervisión formal del mercado asegurador paraguayo no solo marcan la evolución de un organismo de control sino también reflejan la transformación de un sector empresarial que, en ese período, debió aprender a convivir con reglas cada vez más técnicas, mayores exigencias de solvencia y una creciente expectativa social respecto del rol del seguro.
Definitivamente, en los últimos tiempos se ha desarrollado el parámetro internacional de la inteligencia financiera, pues se ha generado un replanteo de la política económica, partiendo de un antecedente (normativo), tal como se aprecia en la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas. Es que, desde el sentido ontológico de la norma en referencia, se recomendó la aplicación de estrategias firmes para el debido control de toda forma de ganancia por fuente ilícita.

Una década atrás, el aluvión de opiniones sobre los tratados de Itaipú y Yacyretá obligó a los editores del Suplemento Económico de ABC convertir las páginas 2 y 3 en un “espacio para el debate”. En principio, la inquietud que fogoneaba ese propósito era la renegociación del Tratado de Itaipú y, de esa manera, sumarnos a la lucha por la eliminación de las asimetrías que favorecen al Brasil en el aprovechamiento de sus beneficios. Hoy recobra intensidad el desafío de qué hacer con nuestra energía. Desde este andarivel planteamos que siga el debate y que sus conclusiones permitan a la ciudadanía enterarse de la conducta real de sus gobernantes en esas trincheras de defensa de los intereses nacionales.
El mercado asegurador cumple una función que va mucho más allá de la simple transferencia de riesgos. Su verdadero impacto estructural se observa cuando se analiza su rol como inversor institucional y, en particular, su vínculo con el mercado de capitales. En Paraguay, donde la profundidad financiera aún se encuentra en desarrollo, el aporte del sector asegurador a la bolsa resulta estratégico para el crecimiento, la estabilidad y la sofisticación del sistema financiero. Y es precisamente esa capacidad de acumulación y colocación de recursos lo que lo convierte al seguro en un actor clave para dinamizar la bolsa. Como inversores, las compañías de seguros administran primas que cobran hoy para hacer frente a obligaciones futuras. Por su obligación de mantener reservas o previsiones para enfrentar siniestros acumulan mucha liquidez que pueden ser invertidos. Esta característica transforma a las aseguradoras en potenciales inversores corporativos, con perfiles de largo plazo y de colocación estables.