Meningitis grave

La meningitis es una enfermedad generalmente grave, que tiene variadas complicaciones según el agente que la causa. Estos pueden ser virus o bacterias, que provocan síntomas, muchas veces similares pero con diferentes grados de recuperación.

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La doctora Ana Fiandro, epidemióloga, explica que la meningitis siempre requiere un tratamiento rápido, por la velocidad de su evolución y la posibilidad de secuelas o de muerte.

“La enfermedad meningocócica corresponde a la manifestación clínica de la infección producida por la bacteria Neisseria meningitidis o Meningococo. Existen diversos serogrupos de esta bacteria, siendo los más importantes los A, B y C. Los serogrupos A y C son los principales responsables de las epidemias. El serogrupo B está generalmente asociado a casos esporádicos, aunque puede causar algunos brotes”, describe la especialista.

El meningococo puede afectar diversos órganos: “cuando la bacteria ataca las meninges (membranas que envuelven el cerebro), produciendo inflamación del líquido cerebro espinal, hablamos de meningitis meningocócica. Si la infección se disemina por vía sanguínea, produce un cuadro llamado meningococcemia, que consiste en una septicemia que puede presentarse con o sin meningitis, y cuya evolución puede ser aguda o fulminante. Se caracteriza por un rápido colapso circulatorio con rash hemorrágico”, describe.

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El cuadro más frecuente causado por el meningococo es la “meningitis meningocócica, que se caracteriza por un comienzo repentino y cuyos síntomas más frecuentes son: fiebre, decaimiento, dolor de cabeza intenso o llanto persistente en niños pequeños, náuseas y a menudo vómitos, rigidez de la nuca. El signo más característico es la existencia de manchas de color rojo vinoso en la piel”, señala la doctora Fiandro.

Las enfermedades meningocócicas se transmiten por contacto directo con personas infectadas, que pueden ser enfermos o portadores sanos asintomáticos, a través de gotitas y secreciones de las vías nasales y faringe (por ejemplo, al toser, estornudar, besar). La transmisión de la meningitis no es tan fácil como, por ejemplo, la del resfrío y no se contagia por contacto casual con un enfermo o portador”, afirma doctora Fiandro.

La doctora Soraya Araya, pediatra infectóloga, apunta sobre la vacunación del meningococo: “existen vacunas contra algunos serogrupos, cuya indicación está supeditada a cada situación epidemiológica, particular de la región afectada. Dependiendo del serogrupo causante del brote esta vacuna puede ser usada en situaciones de brote epidémico”

La quimioprofilaxis según la doctora Araya consiste en “algunos antibióticos ingeridos por vía oral pueden ayudar a evitar la enfermedad, en los contactos. Estos antibióticos son la rifampicina y la ciprofloxacina (idealmente deben ser administrados en las primeras 24 horas de diagnosticado el caso índice). La indicación es válida para el personal docente y alumnos que asisten a la misma clase del paciente afectado, y cumplen las condiciones de contacto cercano”. 

Por su parte la doctora Fiandro habla del diagnóstico, “el que se realiza a través de la evaluación clínica de los síntomas y se confirma en laboratorio por detección de la bacteria meningitidis en muestras de líquido cefalorraquídeo (LCR). Luego se realiza la tipificación de la neisseria meningitidis para determinar el serogrupo”.

mirtha@abc.com.py

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