“Miglionírico”: Un homenaje en clave de aventura

“Miglionírico” es el nombre de la obra que significa tanto un homenaje a Ricardo Migliorisi como también la celebración de los 50 años de trayectoria artística de Agustín Núñez, quien dirige esta puesta. La misma conjuga el lenguaje audiovisual y teatral, y será estrenada de forma online este 13 de agosto en las plataformas Kili Video y Passline. Tickets a G. 30.000.

Diosnel Espínola es uno de los actores que da vida a Migliorisi. Aquí recibiendo direcciones de Agustín Núñez durante la grabación de "Miglionírico".
Diosnel Espínola es uno de los actores que da vida a Migliorisi. Aquí recibiendo direcciones de Agustín Núñez durante la grabación de "Miglionírico".gentiliza

La obra teatral – audiovisual “Miglionírico” “no pretende ser un documento histórico”, es lo que afirmó Agustín Núñez en conversación con ABC, ya que la puesta muestra fragmentos de la vida de Migliorisi, como los primeros momentos de acercamiento del artista al dibujo y a la pintura, momentos compartidos con el director, con la familia y otras personas importantes en su vivencia, y concluye con su participación e integración de su obra en el diseño y la moda.

“En el puente de vida intermedio se reconstruyen e hilvanan recuerdos recreados de momentos de su niñez, de la vida en colegio y juventud, sus primeros pasos en la plástica y en la escena teatral con el grupo Tiempovillo, parte de su vida afectiva y su lucha en el mundo del arte; ciertos momentos de alegría y de soledad de un grande, entre otros aspectos”, explicó.

Aunque “Miglionírico” se enfoca mucho más en mostrar la parte humana de Ricardo, tiene gran importancia su obra como proyección y producto de su vida. Recurriendo a la forma de performance, rescata ciertos momentos de la vida de Migliorisi “entre la ficción y los sueños”. Cabe subrayar que la obra es apta para mayores de 16 años.

El elenco está conformado por Bautista Colmán, Diosnel Espínola, Alejandro Ramírez, Hugo Matto, Edgar Mora, Carolina Ortiz, Natalia Cálcena, Camila Delgado, Maria Fernanda Mieres, Hector Lozzca, Roberto Cardozo, Gabriela Páez, Azucena Delvalle, Macarena Candia, Susy Panizza, Victor Leiva, Koki Delvalle, Luis Vera, Juan Pablo Vargas, Ariel Méndez Sanabria, Edgar Sanabria, Sofía Magalí Vargas, Laura Arguello Welcher, Jeanine Llanes, Abel Britos, Francisca González y Virna Laura Welcher Demestri. La dirección y dramaturgia son de Agustín Núñez y la asesoría en dramaturgia es de Diego Mongelós.

Una amistad en el arte

“Emprender “Miglionírico” para mí significó entrar nuevamente a este mundo maravilloso que significa el mundo de Ricardo Migliorisi”, expresó Núñez, quien no dejó de mencionar lo “afortunado” que se siente por haberse cruzado con Ricardo siendo muy joven.

Los recreos que pasaron hablando de su amor por el cine, cosa que “en la adolescencia no era muy común” es una de las cosas que resaltó de sus momentos compartidos. Se deleitaban viendo películas de Godard, de Truffaut, de Rossellini, de Pasolini, como también leyendo clásicos de la literatura latinoamericana y universal.

Debido a la pandemia, esta obra debió plantearse desde lo audiovisual, un terreno no desconocido para Núñez puesto que su trayectoria en realizaciones para TV y cine es vasta. “Encarar esto fue un poco llevado por las circunstancias. Era un proyecto de teatro que pensaba hacerlo con todo el barroquismo del caso que exigía el mundo de Migliorisi, pero por este momento tan duro no se consiguieron los fondos suficientes y lo trasladamos a ser un espectáculo de teatro pero enmarcado en el audiovisual”, explicó.

El desafío, indicó, “fue bastante grande” porque se cruzaban “dos disciplinas, dos lenguajes”, declaró. No obstante, la pandemia obligó al director a desarrollar las clases virtuales en las que, con sus alumnos, le sacaron el juego a hacer teatro con celulares y a practicar la edición. “Encarar este proyecto fue una verdadera delicia”, aceptó, para destacar el trabajo de Pili Ortiz en la producción y “Onchi” Ortiz en dirección de fotografía.

Asimismo, puso en resalto al elenco de “primerísimos valores” con los cuales trabajó “de forma exhaustiva para dar lo mejor en homenaje a nuestro gran Ricardo”, de quien fue compañero en el grupo Tiempovillo.

Agustín recordó también que hicieron una gira de un año y medio recorriendo Latinoamérica y luego en Bogotá vivieron varios años juntos. “Luego en Paraguay con Gloria Muñoz y él hicimos el Centro de Investigación y Divulgación Teatral al cual pertenece El Estudio, con la asesoría de Roa Bastos. Así que recordarlo en este homenaje para mí, no sé si llamarlo un desafío maravilloso pero sí una aventura muy linda llena de sueños, de fantasía, de creatividad y calor humano, porque realmente hablar de Ricardo significa hablar de un ser humano ejemplar”.

Migliorisi eterno

“Tratar de definir qué legado de los valores artísticos y humanos de Ricardo deseamos que perduren sería como tratar de meter un elefante en una caja de fósforos. Migliorisi está en todo. En las artes plásticas, en la escena como diseñador de vestuario, de escenografía, como un actor maravilloso que fue, muy desconocido por muchos en Paraguay, un poeta no solamente por lo que escribía sino por lo que pintaba”, reconoció Núñez a la hora de pensar en la herencia artística que dejó Migliorisi.

Asimismo, manifestó que Ricardo también fue un ejemplo de perserverancia: “Fue un adolescente que se crió en un mundo de mucha violencia, de mucho bullying en Paraguay”, indicó, además de puntualizar que “tuvo que pelear muy duro con el medio, con la separación que le hacía cierto sector de la sociedad en determinadas actividades y, no obstante, perduró”.

“Es un hombre que, quiero pensar, fue de los más completos de nuestra cultura, una persona que tenía una necesidad de crear tanto como el agua la vida. Compartir con él era ir disfrutando de mil detalles que se perdían a los ojos de cualquiera. Lo más grande de él, y que creo que tenemos que aprender todos los artistas y los que no lo son, es la humildad, la capacidad de darse al otro. Jamás negaba ayuda a artistas jóvenes o a los no tan jóvenes que recurrían a él en todo sentido, no solamente para compartir sus conocimientos, en la parte de donación de obras para concluir estudios, para obtener títulos universitarios, para solucionar problemas de salud. Migliorisi fue la punta de lanza, con mi hermana Marta, para ponerse al pie y conseguirme el implante coclear para así poder manejar nuevamente mi audición”, precisó sobre su lado humano.

Además, Núñez expuso la “creatividad ensamblada” con la que nació Ricardo, agregando que fue “un hombre que nunca se agotó de dar, nunca se negó a ser amigo de quien lo buscaba por encima de preconceptos, de casillas, de juicios a veces infundados; él siempre estaba ahí firme con su sonrisa grande, con sus ojos azules estableciendo puentes con las personas que le rodeaban”.

“Dentro de su timidez disfrazada, por supuesto, él nunca quiso dictar clases, decía que él no servía para eso, solamente dictó en ocasiones en mi escuela de teatro por la gran amistad que nos unía; y lo hizo en forma brillante conversando, riéndonos de anécdotas, contando también cosas un tanto amargas pero que de sus labios tenían una lectura diferente, hasta casi poética diría yo”, consideró. “Fue una persona que con su ejemplo de vida siempre estará presente donde se hable de innovación, creatividad, de romper cánones anacrónicos buscando nuevas formas más acordes con los tiempos que nos toca vivir”, añadió.

Una celebración especial

Con este estreno, Agustín Núñez está celebrando también sus 50 años de trayectoria y en plena actividad creativa. “Llegar a los 50 años de trayectoria profesional significa para mí un hecho muy importante en la medida que me obliga a detenerme y mirar lo que hice y sentirme muy satisfecho por todo lo recorrido, a veces con luces, a veces con sombras, a veces con mucho trabajo y otras con el apoyo de amigos del arte, de amigos de la prensa, de amigos que de alguna manera se presentaban en el momento que necesitaba para poder sacar adelante un proyecto”, reflexionó el director.

Por todo ello insistió en que es un agradecido con la vida porque recibió “mucho” en todo momento. “Creo que la más grande satisfacción que tengo después de 50 años de trabajo es el legado que dejé, sembrando semillas en miles de personas de Latinoamérica y Europa inclusive, despertando ese amor que le tengo a ese teatro vital, a ese ritual de vida que hacemos en la escena, a ese transmitir, a luchar así a brazo partido, sin temores, por un mundo más sensible, más humano, más justo”, cerró.

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