Una verdadera odisea pasan los asegurados del IPS en esta capital departamental para acceder a los turnos y medicamentos. Muchos deben viajar varios kilómetros desde el interior de Alto Paraná, hacen fila por varias horas en la madrugada, pero al final deben regresar con las manos vacías.
Los medicamentos que más están en falta son los destinados a padecimientos cardíacos e hipertensión, que requieren en muchos casos los jubilados, quienes deben sortear las dificultades propias de la edad para hacer largas horas de fila y muchas veces se retiran sin conseguirlos.
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Esta mañana, muchos asegurados formaron fila en la farmacia externa y terminaron nuevamente con las manos vacías.
Norma Díaz, una de las aseguradas, dijo que desde las tres de la madrugada estuvo en la fila para conseguir números, pero ya no le alcanzó. Luego formó fila en la farmacia, pero tampoco había el medicamento que su madre necesita para el corazón, por lo que deben comprarlo.
“Es una pena, uno aporta cada mes y no hay medicamentos. Vine a las 3:00 y no conseguí nada, me voy con las manos vacías. Pedimos a las autoridades que no nos hagan faltar los medicamentos que son indispensables, es la segunda vez que no conseguimos”, lamentó.
Por su parte, Francisco Fernández, un jubilado, también contó que requería una consulta con un diabetólogo, pero le dijeron en el call center que no se otorgan turnos por ese medio. Se vio obligado a madrugar e ir en busca de un turno, pero no logró acceder a una cita. Tampoco tuvo suerte en la farmacia, por lo que se retiró frustrado.
“No tienen medicamentos para la presión, parece que solo ácido acetilsalicílico tienen. Es una vergüenza porque para eso nosotros abonamos. Hace tres meses que no consigo mi medicamento y tengo que comprar porque dependo de eso. Me siento impotente y con rabia”, aseveró.
En tanto, don Crescencio Báez tuvo que viajar desde el distrito de Minga Porã en busca de sus medicamentos, pero tampoco accedió a las medicinas para el corazón.
“Los paraguayos no somos unidos y por eso juegan así con nosotros. Ellos, las autoridades, no saben la necesidad, tienen plata y el campesinado mientras sufre. No sabemos qué es lo que hacen con el dinero para los remedios, se hacen de banco y el pobre vive mal. Tal vez malversan el dinero y los asegurados quedan con el problema”, aseguró.
Intentamos hablar con la directora del IPS de esta ciudad, Rocío Martínez, pero la misma no se encontraba en su despacho.
Médicos de vacaciones
Una gran cantidad de médicos están de vacaciones, según se puede ver en el mural informativo del hospital. Debido a esto, muchos asegurados se quedan sin número, ya que los agendamientos son limitados.
Muchos relataron que, por más que uno madrugue y forme fila desde las 2 o 3 de la madrugada, termina sin un número para la consulta.