30 de agosto de 2026

Asegurados del IPS denuncian un dramático desabastecimiento de medicamentos e insumos básicos en los hospitales. Ante gastos millonarios diarios que superan el salario mínimo, las familias desesperadas recurren a colectas y evalúan vender sus terrenos.

Senadores urgieron que la Defensoría del Pueblo salga del ostracismo, que deje de “figurar” y lograr amparos en casos puntuales para convertirse en un ente que “choque” y sancione a otros organismos estatales como el IPS. También reclaman que proponga leyes con “soluciones de fondo” a los abusos contra los derechos humanos, la discriminación y el “bully” entre otros .
Referentes políticos de movimientos campesinos advierten el progresivo deterioro de las condiciones del sistema de salud pública en lo que va del gobierno de Santiago Peña. Advierten que mientras la corrupción y el gasto irresponsable de recursos públicos aumenta, también se incrementan las muertes de compatriotas en hospitales.

Un informe presentado ante el Consejo de Administración del IPS revela un alarmante incremento de pacientes con diabetes y obesidad, evidenciando una grave crisis presupuestaria, quiebres en la provisión de medicamentos y la saturación operativa de los servicios médicos.

La ministra de la CSJ Carolina Llanes se presenta ante la ciudadanía y ante sus pares como una figura comprometida con la independencia judicial, la modernización de la comunicación institucional y la lucha contra la “desinformación”. Impulsa políticas comunicacionales, organiza o participa en charlas magistrales sobre el valor de la independencia judicial y la implementación de estrategias para “fortalecer” la imagen del Poder Judicial, y se erige en defensora de un discurso de altura moral. Hace más de dos décadas, cuando aún era jueza penal, afirmaba con claridad que el mayor desafío del Poder Judicial era transparentar los procesos, las actuaciones administrativas y las designaciones de magistrados y funcionarios. Sostenía que solo así se recuperaría la credibilidad ciudadana y que un Poder Judicial independiente debía despojarse de compromisos políticos. Hoy, esa misma voz ha cambiado de registro. En lugar de abrir puertas y datos, concentra su energía en combatir lo que llama “ruidos mediáticos”, “discursos populistas y demagógicos” y “agendas fácticas”.