Hospital Regional de Ciudad del Este: sin energía, sin agua y con estructura deplorable

La falta de energía eléctrica y agua empeoró la crítica situación del Hospital Regiona de Ciudad del Este. CDE

El Hospital Regional de Ciudad del Este enfrentó más de 12 horas sin energía eléctrica, lo que afectó a varios servicios. Los medicamentos oncológicos tuvieron que colocarse en conservadoras con hielo para evitar que se pierdan. El corte del suministro también provocó la interrupción del suministro de agua corriente. En el centro asistencial amaneció sucio y nauseabundo, lo que empeoró su crítica situación debido al deplorable estado de su estructura.

El temporal que, en la noche del jueves, causó cortes de energía eléctrica en varios sectores de esta capital departamental afectó de lleno al Hospital Regional de Ciudad del Este. El apagón se inició a las 21:00 y se prolongó hasta cerca de las 10:00 de este viernes, impactando en numerosos servicios.

Con el generador del hospital se pudo dar respuesta a sectores críticos, como la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), los quirófanos y urgencias. Sin embargo, los servicios de consultas, oncología, laboratorio y otros quedaron desconectados.

El prolongado corte del servicio de electricidad también afectó el suministro de agua potable, con lo que se sumaron los inconvenientes.

En la mañana de este viernes, el olor nauseabundo de los sanitarios, los pisos rotos y sucios y el ambiente caluroso generaron incomodidad entre los pacientes.

La directora del centro asistencial, doctora Katia Ayala, explicó que el tanque quedó vacío porque dependen de la energía eléctrica para hacer funcionar el motor del sistema de agua corriente.

Finalmente, operarios de la ANDE repusieron el suministro en horas de la mañana y, poco a poco, los servicios del hospital se normalizaron.

Pésimo estado del hospital

El sanitario del centro asistencialfunciona medias y está nauseabundo.

El corte de la provisión de energía eléctrica y de agua empeoró la ya delicada situación del hospital, que funciona con una precaria estructura. Los pisos están rajados, las paredes presentan moho, existen goteras y no hay acondicionadores de aire en la sala de espera

“Uno viene con mucha esperanza y se va sin nada”, lamentó una de las usuarias que no consiguió turno debido al corte de energía.

Felicita Ramírez, otra paciente, lamentó el pésimo estado del hospital. “Por lo menos que el sanitario esté en condiciones, no se puede ni entrar por el olor. Lamentable nuestro hospital; uno viene enfermo en busca de solución, pero sale peor de acá”, expresó.

Desde hace varios años, médicos y pacientes piden la construcción del Gran Hospital del Este e incluso se había donado un terreno para la obra, pero el Ministerio de Salud no da respuestas. Además del mal estado de la infraestructura, el hospital permanece mayormente desabastecido de insumos y medicamentos.

Los familiares de los enfermos deben comprar desde jeringas y sondas hasta hilos quirúrgicos y remedios.

Medicamentos oncológicos en conservadoras

Con ingenio salvaron los medicamentos oncológicos.

La situación más preocupante generada por el corte de energía eléctrica se vivió en el sector de Oncología, donde costosos medicamentos para quimioterapia y otros tratamientos estuvieron en riesgo de perderse al quedar sin funcionamiento el sistema de refrigeración.

El Pabellón Oncológico cuenta con un pequeño generador independiente para las heladeras donde se almacenan los medicamentos, pero, en la mañana de ayer, cuando llegaron las enfermeras, se percataron de que el generador no estaba funcionando. Los medicamentos seguían fríos, pero era necesario remediar la situación de manera urgente, por lo que recurrieron a conservadoras de isopor con hielo.

Trabajadores de la ANDE tuvieron que limpiar de malezas el sector del transformador del Hospital Regional.

“El ingenio del paraguayo siempre está presente en situaciones difíciles y nuestra prioridad es mantener la cadena de frío de nuestros medicamentos, porque, de lo contrario, se perderían. La única estrategia que se nos ocurrió fue recurrir a las conservadoras y acarrear varias bolsas de hielo para conservarlos”, explicó la jefa del servicio, la doctora Sandra Cardozo.

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Como todo el personal se abocó a salvar los medicamentos y las conservadoras no podían abrirse varias veces, las quimioterapias tuvieron que suspenderse.

“Con todo el caos que implicó nuestra movilización, era imposible utilizar el área. Además, como nuestra cabina de bioseguridad depende de la energía eléctrica, tuvimos que reagendar los tratamientos”, añadió.

Técnicos de la empresa que había donado el generador se comprometieron a repararlo, ya que requiere una pieza nueva.

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