Durante la audiencia de este viernes, la Fiscalía presentó pruebas documentales. Entre ellas, una sentencia anterior en la que 13 personas fueron condenadas a 10 años de cárcel. En ese contradictorio, varios implicados señalaron a Ismael Barrios como uno de los autores.
El proceso penal contra Barrios se desarrolló en un plazo distinto al de los otros 13 condenados, entre ellos Rafael Esquivel, alias “Mbururú”, debido a que el acusado estuvo prófugo durante varios meses. Sus presuntos cómplices ya fueron sentenciados a 10 años de prisión en otro juicio.
La audiencia de este viernes pasó a cuarto intermedio y continuará el próximo martes a las 09:00. Se espera que en esa ocasión se produzcan las últimas pruebas, con miras a que el juicio concluya en la siguiente audiencia, prevista para el 27 de este abril.
Según la Fiscalía, hasta el momento se han podido probar todos los hechos por los cuales se acusa a Ismael Barrios, quien enfrenta proceso penal por robo agravado y coacción grave.
Fue absuelto por otro tribunal
En un primer juicio, el ahora enjuiciado había sido absuelto por los jueces Margarita Martínez Palacios, Gloria Elizabeth Vera Benítez y Diego Hernán Duarte, mediante la sentencia definitiva Nº 75, de fecha 15 de julio de 2025, que lo liberó de culpa y pena.
No obstante, un tribunal de apelaciones integrado por los magistrados Lilian Benítez Vallejos, Efrén Giménez y Myriam Meza de López anuló dicha resolución y ordenó la realización de un nuevo juicio oral y público.
En ambos procesos, el Ministerio Público estuvo representado por el fiscal Fidel Godoy, quien había apelado la sentencia de absolución.
Antecedentes del brutal ataque
De acuerdo con los antecedentes, los hechos ocurrieron el 20 de agosto de 2022, alrededor de las 13:00, en el distrito de Itakyry. En esa ocasión, los condenados, junto con Ismael Barrios, armados con cuchillos, machetes, palos, honditas y otros elementos, irrumpieron en la propiedad de la familia Torras-Romero.
Durante el ataque, robaron implementos agrícolas, mantuvieron como rehenes a las víctimas, incendiaron un tractor y plantaciones de pasto camerún ubicadas junto a la vivienda. Luego, mataron y sustrajeron varios animales domésticos.
Asimismo, causaron destrozos al romper puertas, ventanas y vidrios, además de destruir electrodomésticos, lo cual quedó registrado en imágenes de circuito cerrado y fotografías. A Francisco Leonardo también le robaron la suma de 3 millones de guaraníes, su teléfono celular, hojas de cheques, tarjetas de crédito y otros documentos que se encontraban en su vehículo.
Una de las víctimas fue manoseada y estuvo a punto de ser sometida sexualmente; sin embargo, agentes policiales que llegaron tras ser alertados lograron impedir el hecho.