Los manifestantes amenazan que, de no obtener respuestas, podrían recrudecer sus acciones con el cierre del Puente de la Amistad, principal paso fronterizo entre Paraguay y Brasil.
El conflicto fue analizado previamente en una reunión realizada en la sede de la Federación de Taxistas, con la participación del senador Rubén Velázquez y el intendente municipal Daniel Pereira Mujica. En el encuentro, los trabajadores solicitaron gestiones a nivel bilateral para encontrar una salida al problema con las autoridades brasileñas.
El presidente del gremio, Florencio Soto, señaló que el sector trabaja en medio de la incertidumbre y el temor, debido a los constantes controles y decomisos. Indicó que más de 15 a 20 vehículos ya fueron incautados, afectando directamente a familias que dependen de esta actividad.
“Nosotros no somos policías para revisar lo que llevan los pasajeros. Hay compañeros que perdieron sus vehículos por mercaderías que ni siquiera sabían que estaban siendo transportadas”, expresó el dirigente.
Soto también afirmó que, pese a gestiones realizadas por autoridades locales y legisladores, aún no tuvieron una respuesta concreta por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores de nuestro país. En ese sentido, insistió en que agotarán todas las instancias antes de bloquear el paso internacional.
Nuevo sistema de control en la frontera
La tensión se da tras la implementación de un nuevo sistema de fiscalización por parte de la Receita Federal de Brasil en el puente fronterizo. El mecanismo busca combatir el denominado “contrabando hormiga”, identificando a personas que cruzan repetidamente la frontera transportando mercaderías.
El control no se limita exclusivamente en el cumplimiento de la cota de compra de 500 dólares, sino también la frecuencia de los cruces y la repetición de productos para considerar contrabando.