Crisis de bomberos en Alto Paraná: cuarteles cerrados y accidentados trasladados en patrulleras

Todos los móviles del Cuerpo de Bomberos Voluntarios K-3 de Hernandarias están averiados.

La crisis generada por el retraso en el desembolso de los recursos municipales en las principales ciudades de Alto Paraná golpea con fuerza a los cuerpos de bomberos voluntarios.

Desde este lunes, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios K-3 de Hernandarias se vio obligado a cerrar su cuartel tras acumular nueve meses de atraso en los aportes de la Municipalidad administrada por el intendente Nelson Cano (ANR-HC). Sus seis móviles permanecen fuera de servicio por desperfectos mecánicos.

La situación deja a la ciudad sin capacidad de respuesta en plena temporada alta de incendios forestales y accidentes, ya que los vehículos de la compañía se encuentran fuera de servicio y las otras dos compañías bomberiles de la ciudad se encuentran en la misma situación.

Aníbal Adorno, presidente del K-3, señaló que la compañía reclama aproximadamente G. 180 millones correspondientes a este año. Explicó que, pese a las manifestaciones y reclamos realizados, hasta el momento no recibieron una respuesta concreta del Ejecutivo municipal. Asimismo, los concejales tampoco solicitaron un informe oficial al intendente sobre la falta de desembolso.

Esta compañía es la más grande de Hernandarias, con 130 voluntarios, seis móviles y 34 años de servicio. Sin embargo, actualmente sus seis vehículos están con desperfectos mecánicos. El último móvil que permanecía operativo sufrió un desperfecto ayer luego de intervenir en un incendio registrado en inmediaciones de la Central Hidroeléctrica Acaray.

Grave falta de ambulancia

Los bomberos manifestaron que los accidentados están siendo trasladados en camionetas utilizadas como logística en incendios e incluso, en algunos casos, en patrulleras de la Policía Nacional. Sin embargo, los voluntarios explicaron que estos vehículos no cuentan con las condiciones mínimas ni el equipamiento de una ambulancia.

La falta de ambulancias obliga a bomberos a utilizar camionetas para trasladar a los accidentados.

Según Adorno, los tres cuarteles terminarían cerrando, a más tardar la próxima semana, de continuar la falta de respuesta. De concretarse, la ciudad quedará sin cobertura de bomberos voluntarios.

El presidente del K-3 indicó que actualmente reciben entre 10 y 12 servicios por día, entre accidentes e incendios.

También en Ciudad del Este, Minga Guazú y Presidente Franco

La crisis por la falta de desembolso también se extiende a otras ciudades del Alto Paraná. En Minga Guazú, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios K-122 reclama seis meses de transferencias atrasadas, con una deuda estimada de entre G. 150 millones y G. 170 millones. La falta de recursos también les obligó a cerrar el cuartel el martes pasado.

En Minga Guazú, bomberos de la compañía K-122 se manifestaron el martes pasado y posteriormente cerraron su cuartel.

En Presidente Franco, la deuda municipal corresponde a los meses de julio y agosto y ronda los G. 30 millones, mientras que, en Ciudad del Este, el atraso es superior a G. 3.000 millones en transferencias pendientes desde diciembre.

Andrés Fernández, del Cuerpo de Bomberos de Ciudad del Este, explicó que aún no reclaman la deuda, pues deben regularizar los documentos del Sistema Integrado de Administración de los Registros Administrativos (Siara) para recibir los desembolsos.

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