“Me arrodillé a rezar porque pensé que iba a morir”. Con estas palabras, Ángel Salvador Escobar Ramírez (23), recordó los momentos de terror que vivió durante el ataque armado en el que su novia, María de Jesús Ramírez (39), fue asesinada por su expareja, Marcos Núñez Mendoza (57), quien posteriormente se autoeliminó.
El joven, quien también recibió un disparo en el brazo, es el sobreviviente del violento episodio ocurrido ayer, a las 7:30 aproximadamente, en una vivienda ubicada en la fracción Mónica, en el km 8, lado Monday, de Ciudad del Este.
En su relato, Escobar describió cómo el agresor llegó hasta la casa, pateó la puerta para intentar ingresar y, al observar a María de Jesús, le disparó tres veces. Posteriormente, se dirigió hacia él, por lo que tuvo que refugiarse en el baño para salvar su vida.
El atacante pateó la puerta del sanitario y, al no poder abrirla, realizó disparos. Posteriormente, rompió el ventiluz del baño y desde allí efectuó más disparos.
En medio del desesperante momento, el joven dijo que encontró un trozo de madera y logró golpear el arma del atacante. Posteriormente, se habría subido al inodoro y allí fue herido en el brazo.
“En el forcejeo me hirió en el brazo y la sangre me salpicó en el rostro. Después me resbalé y caí al piso. Seguramente pensó que ya me había matado y se fue a autoeliminarse”, manifestó.
Posteriormente, el joven fue trasladado a un centro asistencial, donde fue dado de alta horas después.
La hostigaba, pese a las denuncias
Escobar relató que mantenía una relación sentimental con María de Jesús desde hacía aproximadamente cinco meses, pero aclaró que la mujer ya estaba separada de Núñez Mendoza desde hacía alrededor de un año. Mencionó que la víctima había decidido terminar la relación debido a los episodios de maltrato que sufría durante la convivencia.
Según su testimonio, tras la separación, continuó hostigándola, situación que generaba temor tanto en María de Jesús como en sus cuatro hijos. A raíz de las amenazas y los episodios de violencia, la mujer habría presentado al menos cinco denuncias ante el Juzgado de Paz y la Fiscalía.
Incluso, contaba con una orden de alejamiento que había vencido días atrás, pero que fue renovada el fin de semana pasado. Asimismo, el 16 de octubre último había radicado una nueva denuncia ante el Ministerio Público.
En total, según el relato del sobreviviente, la víctima denunció a su expareja en al menos cinco oportunidades durante los años que convivieron.
El caso provocó indignación entre familiares y vecinos, quienes aseguran que la mujer había recurrido reiteradamente a las instituciones correspondientes para denunciar las amenazas que sufría, pero que, pese a sus reiterados pedidos de auxilio, no habría recibido la protección necesaria para evitar el desenlace fatal.
El joven recordó particularmente un episodio ocurrido el 29 de setiembre, cuando Núñez Mendoza habría llegado a la vivienda durante la madrugada, aproximadamente a la 1:30.
“Esa vez me pidió que no me aleje tanto, porque tanto ella como sus hijos le tenían miedo al señor”, relató.
También confirmó que el sábado último el hombre habría enviado a su expareja una fotografía de una lápida que supuestamente había mandado preparar en el panteón familiar, como una amenaza de muerte.
Preparaban una nueva vida juntos
El sobreviviente indicó que el día anterior al crimen había conversado con María de Jesús para que ella y sus hijos se mudaran a su vivienda, ubicada en el km 12 de Ciudad del Este.
La mujer trabajaba como profesora de peluquería y tenía prevista la clausura de las clases para este noviembre. Después, planeaba mudarse definitivamente a vivir con el joven.
Escobar explicó que todavía no convivía con la mujer, sino que solía permanecer hasta tarde en su casa y posteriormente regresaba a su domicilio.
Cuatro menores quedan sin su madre
María de Jesús tenía dos hijas, de 12 y 14 años, de su relación con Marcos Núñez, además de otros dos hijos, de 16 y 17 años, de un matrimonio anterior.