Violencia en la pareja: amor que no es amor, un mal que crece por falta de orientación y ayuda a tiempo

Lamentablemente las circunstancias de este tiempo llevan a muchas parejas a arruinarse o hasta perder la vida atrapadas en relaciones tormentosas. Sin embargo, si hay o hubo amor, siempre se puede buscar ayuda en vez de estancarse en sentimientos negativos que, además, podrían heredarlos los hijos.

Una pareja discutiendo
Una pareja discutiendoShutterstock

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" ‘Este siglo será espiritual o no será’, dice el filósofo André Malraux’ “, destaca la psicóloga psicoanalista Aurora Bachem, abriendo el ambiente para la charla.

-Todos los días escuchamos historias de celos, traición, obsesión, todas muy dolorosas, muchas con finales trágicos. ¿En qué momento de estas deterioradas relaciones se debe o debió decir “basta de violencia”?

Debe parar la violencia cuando nos damos cuenta de que ese otro contra el que luchamos despiadadamente era un ser ideal. Como una espada vengadora, los malos pensamientos primero nos atraviesan a nosotros mismos antes que al otro. El momento de decir basta es cuando reconocemos que estamos causando daño físico, emocional o psicológico a un miembro de la familia. Es tiempo de detener la violencia y buscar ayuda.

-Una de las grandes carencias, tanto durante el noviazgo como en la convivencia de años o décadas, es la falta de buena comunicación.

En la etapa del enamoramiento la comunicación y la percepción de las características personales de la pareja son pasadas por alto, pero ya en la convivencia del día a día aparecen los problemas que la pareja debe enfrentar.

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-Las personas impulsivas y habladoras cometen el error de insistir, de forzar la charla más que pidiendo, reprochando “vos nunca querés hablar”, “¿por qué no decís lo que te pasa? “, etc.

Es importante la comunicación, saber cómo decir las cosas. No atropellar la verdad es todo un arte. Reconocer que, si solo tenemos amor para lo que nos gusta, por nuestras propias ideas, estamos discriminando a las del otro y esto engendra rabia, odio que termina en peleas. Esta situación no discrimina clase social, alta o baja, joven, adulto o familias con creencias religiosas o educación. Se origina más bien en una dificultad propia de los seres humanos.

-Cuando las cosas andan mal, hay temor a preguntar qué está pasando, miedo de saber realmente qué siente -por mí- mi pareja.

Aquello que se reprime, se oculta o no se dice en algún momento retorna con mucha fuerza. Ese no preguntar por temor a romper nuestro “castillo de cristal”, ya en sí advierte una dificultad de diálogo, sea por la falta de autoestima o la propia incapacidad de enfrentar la situación.

-En las discusiones y peleas hay tal descontrol que ni la presencia de hijos pequeños logra frenar, al menos, a una de las partes.

Las discusiones y peleas intrafamiliares incluyen a los hijos. Ellos son rehenes y víctimas de la situación. Generalmente esto llevará a los niños a repetir este aprendizaje cuando tengan su pareja. Por eso gran parte de la labor de erradicar la violencia intrafamiliar radica en la educación de toda la familia.

-Hoy se habla mucho del/la narcisista, es un perfil muy común en las parejas. ¿Cuáles son sus características más notorias?

Los narcisistas son muy tóxicos. Solo miran sus deseos o necesidades. No tienen empatía. Son muy críticos con su pareja, pueden llegar a ridiculizar o humillar en público. Les encanta sentirse mejores que sus parejas y que los demás. Tratar de cambiarlos es muy frustrante. Lo mejor es salirse de ese lugar de pareja y buscar ayuda; lo que no es fácil, porque suelen ser personas muy seductoras y crean mucho apego personal.

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-¿Cómo podemos ordenar lo que queremos y no queremos en una relación?

Dándonos cuenta. El darse cuenta es como una “iluminación”. Darse cuenta de que una vida conflictiva solo destruye, no construye. Para ordenar hay que considerar diferentes aspectos, por ejemplo, mejorar la comunicación y establecer límites. Solucionar los conflictos de manera constructiva, es decir, tener flexibilidad y adaptabilidad. Estar dispuesto a los cambios y desafíos que surjan en la relación.

-Hoy que todo se publica abundan los consejos de gente conocida y desconocida: “separate y listo”, “alejate para siempre”, “cortá sin dar explicaciones”, etc. ¿Qué debe tomar de estos comentarios la persona afectada?

Cada relación es única y lo que funcione para uno quizás no funcione para otro. Es bueno considerar el contexto específico de la relación al evaluar los consejos de terceros. Más bien sería útil buscar consejo de un profesional antes de cerrar una relación.

-Hay notas, videos en redes de gente que festeja su divorcio como si fuera un juego o una muestra de superación

Eso sería banalizar una relación tan importante como el matrimonio; habría que ver las motivaciones inconscientes que han primado desde el inicio de la relación.

-Por otro lado, está la postura de mártir: asumir el sacrificio de continuar con una relación violenta (por los hijos, por los bienes), posiblemente creyendo que, de alguna manera, al hacerlo salva su vida, en el sentido de subsistencia.

Existe un instinto de supervivencia que es importante no desoír. Por ejemplo, tomar medidas para salvarse uno mismo incluso si eso significa poner fin a la relación de pareja, priorizar la seguridad y el bienestar personal sobre la relación. En última instancia, decidir salvar la relación de pareja o salvarse uno mismo es personal y puede requerir un cuidadoso autoexamen y reflexión sobre todo si hay hijos de por medio.

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Detectar cómo será una posible relación de amor

“Al evaluar una relación en el presente y considerar su potencial en el futuro, sería bueno observar cómo se manejan aspectos claves de la dinámica de la pareja: la comunicación abierta y honesta, el respeto mutuo, el apoyo, sentirse respaldado, el compromiso, proyección hacia el futuro, la confianza, la empatía y la capacidad de celebración de los logros juntos. Todo esto puede significar un empezar de vuelta y un verdadero cambio en la pareja”, expresa la profesional.

-Déjenos un pensamiento alentador para los matrimonios que se aman pero no logran caminar juntos

Sería bueno que sepan que aunque no estén juntos, aunque sus pasos no coincidan en este momento, si hay amor, con seguridad esos corazones seguirán unidos.

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