“La tregua no significa que la ocupación y colonización en Palestina haya terminado. Sabemos que Israel se está reacomodando para volver a atacar con más fuerza”, dijo la presidenta de la Federación de Entidades Argentino-Palestinas, Tilda Rabi.
Rabi leyó un documento conjunto que reclamó que “la ONU haga cumplir sus resoluciones favorables a Palestina, el inmediato levantamiento del bloqueo, poner fin a las ofensivas de Israel contra Gaza” y el reconocimiento del Estado palestino.
“No al tratado Mercosur-Israel”, insistieron los manifestantes en el acto, donde se leyeron numerosas adhesiones, entre ellas la del premio Nobel de la Paz el argentino Adolfo Pérez Esquivel.
Al llegar frente a la sede diplomática, a 400 metros de la histórica Plaza de Mayo de Buenos Aires, un grupo de manifestantes con los rostros tapados con pañuelos palestinos tiraron algunas vallas que protegían la embajada y quemaron una bandera israelí, sin mayores consecuencias.
“Israel basta de hacer el mal”, “Palestina libre ya”, “No es una guerra, es una masacre”, se leía en pancartas, algunas de fabricación casera, que enarbolaban los manifestantes.
En Argentina viven sólo 240 familias palestinas, pero se estima en tres millones los ciudadanos con orígenes árabes.
En tanto, la comunidad judía argentina, la mayor de América Latina con 300.000 integrantes, convocó para el jueves una concentración frente a la sede de la mutual israelí AMIA, bajo la consigna “Con Israel y por la paz”.