HONG KONG (AFP, EFE). La entrada en vigor de esta ley –el 30 de junio– desencadenó la actual ola de represión contra quienes luchan por mantener la democracia en esa región hasta hace poco autónoma de China.
Jimmy Lai fue detenido bajo sospecha de connivencia con fuerzas extranjeras, uno de los delitos contemplados en la nueva ley que entró en vigencia a fines de junio, así como de fraude.
China saludó oficialmente al arresto. “Estos agitadores antichinos en concertación con fuerzas extranjeras han puesto gravemente en peligro la seguridad nacional (...) Jimmy Lai es uno de sus representantes”, señaló la oficina china responsable de controlar la situación en Hong Kong y Macao.
Agnes Chow, por su parte, fue detenida en el marco de la misma ley. La joven activista lideró en 2014 el movimiento pro democracia “La revolución de los paraguas” junto con otros tres universitarios.
Estudiantes apresados
“Es como si hubiese caído la noche”, dice Tony Chung, estudiante arrestado de 19 años, acusado de haber escrito en las redes sociales mensajes que “amenazaban a la seguridad nacional”.
El mismo día, otros tres estudiantes fueron detenidos bajo los mismos cargos.
Las primeras detenciones comenzaron el 1 de julio, aniversario de la retrocesión de Hong Kong a China, se hicieron en el marco de la ley de seguridad impuesta por Pekín en esta región antes administrada por el Reino Unido, y que ha vivido un descenso hacia la opresión desde que en 1997 fue devuelta a China, bajo un régimen totalitario comunista.
Según el acuerdo de retrocesión con Londres, Pekín debería permitir a Hong Kong disfrutar de un alto nivel de autonomía hasta 2047, bajo el principio “Un país, dos sistemas”, que en teoría garantizaba a los hongkoneses libertades desconocidas en el resto de la China comunista.
Hace algunos días, las escuelas y bibliotecas se vieron obligadas a retirar libros de sus anaqueles. Los profesores recibieron la orden de no plantear cuestiones políticas en clase.
La policía local goza de amplios poderes de vigilancia, sin que sea necesaria una decisión judicial de por medio para actuar.
De un día para otro, las opiniones políticas pacíficas contrarias al Gobierno se han vuelto ilegales.