Las pausas en estudios de vacuna son consideradas “habituales”

LA CARRERA POR LA VACUNA CONTRA EL COVID-19Archivo, ABC Color

El desarrollo de la candidata a vacuna contra el covid-19 de la Universidad de Oxford sufrió parón al detectarse una posible reacción adversa es uno de los miles de voluntarios, en la fase III. Pausas como esta son consideradas de “rutina” mientras siguen las investigaciones y en las que debe primar la seguridad.

audima

PARÍS (AFP). La seguridad es el pilar de la búsqueda de cualquier vacuna y es el requisito indispensable que debe guiar los ensayos clínicos, afirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación con el freno al ensayo de una de las candidatas a vacuna más prometedoras contra el covid-19.

La vacuna de AstraZeneca/Oxford es uno de los nueve proyectos que ya entraron o se preparan a hacerlo en la tercera y última fase de ensayos clínicos, que implica a decenas de miles de voluntarios.

El grupo farmacéutico anglosueco AstraZeneca, asociado a la Universidad británica de Oxford, anunció una pausa de los ensayos de su vacuna en varios países, debido a la aparición de “una enfermedad inexplicada” en un voluntario en el Reino Unido.

Así, las vacunaciones se suspenden mientras el comité independiente que supervisa los ensayos evalúa el incidente. No se reveló ningún detalle, pero podría tratarse de un efecto secundario no desdeñable.

La suspensión de los ensayos persigue determinar hasta qué punto esta enfermedad inexplicada se debe “a la vacuna o a otra cosa”, afirma Fischer.

“Durante las primeras etapas de los ensayos clínicos se detectaron efectos secundarios leves y moderados”, como “fiebre y dolor”, indicó David Lo, profesor de la Universidad de California.

La OMS registra 34 proyectos de vacunas que son objeto de ensayos clínicos con humanos y 145 se hallan en una fase preclínica.

Existen varios tipos y la vacuna de AstraZeneca/Oxford es de “vector viral”, es decir, emplea otro virus para transformarlo y adaptarlo contra el covid-19. En este caso, se trata del adenovirus –una familia muy común– de chimpancé.

Entretanto, la carrera mundial por hallar una vacuna se intensifica. En Estados Unidos, el presidente Donald Trump pidió a los estados prepararse para la distribución de un antígeno a finales de octubre.

En Rusia comenzaron a probar la vacuna bautizada Sputnik V entre 40.000 habitantes de Moscú, la capital; sin esperar los resultados de la fase final de los ensayos clínicos. En Perú, unas 20 personas comenzaron a recibir ayer las primeras dosis de la vacuna desarrollada por el laboratorio chino Sinopharm, en el marco del primer programa para este país.

Suspensión no implica revés

La candidata a vacuna de la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca había dado resultados positivos en los ensayos iniciales y ahora está en fase III, la última antes de obtener todos los permisos tras demostrar la seguridad y la eficacia, para lo que se estaba probando con miles de personas en Reino Unido, Estados Unidos, Brasil y Sudáfrica.

La pausa en los ensayos es, para el ministro británico de Sanidad, Matt Hancock, “obviamente un desafío para esta particular vacuna”, pero no “necesariamente” un revés.

Lo
más leído
del día