"El brote (del estado) de Nueva Gales del Sur ha demostrado ser más severo y más peligroso", dijo el primer ministro australiano, Scott Morrison, a periodistas en Sídney, la capital del citado estado, en donde este martes se reportaron 89 nuevos contagios de la covid-19 y un fallecido.
Las autoridades sanitarias indicaron que aún no han logrado frenar las transmisiones comunitarias a raíz de este rebrote, detectado a mediados de junio y que acumula más de 700 contagios locales y dos fallecidos.
El confinamiento impuesto sobre Sídney y ciudades aledañas, que afecta a unas 6 millones de personas, comenzó el 26 de junio y termina este viernes, pero tras las medidas anunciadas por Morrison se presupone que será extendido por segunda vez.
"Los números hablan por sí mismos. Mañana tendremos más que decir al respecto", comentó en la rueda de prensa la jefa del gobierno de Nueva Gales del Sur, Gladys Berejiklian, quien remarcó la estrategia de eliminar por completo el virus de su territorio.
Para paliar el impacto de las restricciones, a partir de la cuarta semana del confinamiento, los trabajadores que hayan perdido 20 o más horas de trabajo a la semana recibirán de las autoridades unos 600 dólares australianos (449 dólares estadounidenses o 379 euros).
Mientras, que las personas que dejaron de trabajar entre 8 y menos de 20 horas recibirán un monto menor, además los pobladores que se encuentren fuera de las zonas declaradas críticas también podrán solicitar ayudas si cumplen los requisitos.
Las ayudas, financiadas entre el gobierno federal y el estatal, también se ofrecerán a las empresa con un volumen de negocios anual de entre 75.000 dólares australianos y 50 millones de dólares australianos (56.182 dólares estadounidenses y 37,5 millones de dólares estadounidenses o entre 47.364 euros y 31,6 millones de euros), que demuestren una caída del 30 por ciento en su volumen de negocios y mantengan a su personal.
Los empresarios individuales recibirán 1.000 dólares australianos (748,65 dólares estadounidenses o 631,43 euros) semanales, en virtud del anuncio del gobierno, que inyectará 17,35 millones de dólares australianos (12.99 millones de dólares estadounidenses o 10,96 millones de euros) para los servicios de salud mental de Nueva Gales del Sur.
Australia acumula más de 31.200 casos de la covid-19 desde el inicio de la pandemia, que incluye 912 fallecidos, e intenta acelerar su campaña de vacunación, retrasada respecto al cronograma gubernamental y que solo ha podido administrar la pauta completa a menos del 10 por ciento de su población.