Lev Parnas, un empresario ucraniano, también fue declarado culpable de usar dinero de una compañía falsa para canalizar cientos de miles de dólares de contribuciones políticas que fueron a parar al Partido Republicano y a comités de apoyo del expresidente Donald Trump.
En su día, Parnas confesó haber ayudado a Giuliani, antiguo abogado personal de Trump, a recabar información negativa sobre el presidente Joe Biden y sus presuntas relaciones con representantes del Gobierno de Ucrania, en un esfuerzo por mancillar la imagen del entonces candidato a la Presidencia.
En un comunicado, el fiscal de Manhattan, Damian Williams, afirmó que tanto Parnas como otro empresario, Andrey Kukushkin -también declarado culpable- habían conspirado para manipular el sistema político estadounidense con el objetivo de enriquecerse.
"Las leyes de financiación de campañas están diseñadas para proteger la integridad de nuestras elecciones libres y justas, libre de cargas de intereses o influencias extranjeras", dijo Williams.
"Salvaguardar esas leyes es esencial para preservar las libertades que para los estadounidenses son sagradas" agregó.
Parnas, por su parte, ha seguido negando su culpabilidad, y tras la condena, afirmó a la prensa que "nunca" se ha "escondido de nadie".
"Siempre me he levantado y he dicho la verdad", agregó.
El veredicto se conoció tras solo seis horas de deliberaciones, y después de que el jurado escuchara durante el proceso judicial testimonios de, por ejemplo, el director financiero de un fondo de campañas políticas que apoyaba a Trump y a un antiguo alto empleado de un excongresista republicano de Texas.