Al ingresar a la sede del Ejecutivo, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, había dicho que “al presidente no lo van a apretar con una declaración estúpida”, tras las dichos de este martes de la facción kirchnerista que cuestionaron la legitimidad del presidente, y defendió al ministro de Economía, Martín Guzmán, uno de los ministros más criticados por los seguidores de la vicepresidenta.
Además, la demora en integrarse a la reunión del ministro del Interior, Eduardo de Pedro, aliado de la vicepresidenta, debido a un problema de salud de uno de sus hijos, alimentó las sospechas de que estaba escalando la división en la coalición.
Se agregó la declaración del ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, crítico del mandatario, de que “el golpe se lo está haciendo Alberto a sí mismo” en diálogo con radio Rivadavia, para luego preguntarse “¿cómo puede terminar un gabinete que los une el odio visceral hacia Cristina Fernández de Kirchner?”.
“No odiamos a nadie”, respondió el jefe de Gabinete, Juan Manzur, en rueda de prensa al terminar la reunión de ministros, y tras indicar que se respetan las diferentes posturas dentro del oficialismo, señaló que “los funcionarios en el Poder Ejecutivo los define el presidente”.
Manzur trató de bajar la tensión indicando que, pese a las diferencias internas, el gabinete sigue trabajando y en la reunión abordó la situación económica del país suramericano.
LEGITIMIDAD
Estas aclaraciones se suceden a las declaraciones del martes último que apuntaron a la legitimidad del presidente Alberto Fernández, luego de varias semanas en que el ala kirchnerista ha embestido contra la figura del ministro de Economía, Martín Guzmán, y el acuerdo que Argentina firmó con el Fondo Monetario Internacional.
La propia vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, tuiteó el martes un mensaje sobre la asunción del expresidente Néstor Kirchner (2003-2007) que se consideró en referencia velada al actual mandatario: "Nos íbamos a legitimar gobernando… porque se podía ser legítimo y legal de origen y no de gestión".
Sucedió a una declaración del aliado de la vicepresidenta: “El Gobierno es nuestro”, del secretario general de la organización kirchnerista La Cámpora, Andrés Larroque, al recordar que la gente votó la fórmula “sobre la base de una intención de voto que era mayoritaria hacia Cristina” y señalar que los ministros de Economía, Desarrollo Productivo y Trabajo estaban construyendo la derrota para las presidenciales de 2023.
La frase generó la respuesta del presidente Alberto Fernández: "Yo no soy el dueño del gobierno, nadie es dueño del gobierno, el gobierno es del pueblo. Nosotros solo representamos a ese pueblo".
El mandatario fue nombrado como candidato presidencial por Cristina Fernández de Kirchner para integrar la fórmula que ganó las elecciones para gobernar Argentina desde diciembre de 2019, pero hace dos meses que no se hablan.